Ángel Francisco Carromero Barrios (Madrid, 12 de noviembre de 1985) es un expolítico español y antiguo asesor del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Madrid hasta el 17 de febrero de 2022, en que dimitió en medio de un escándalo por posibles encargos de espionaje del PP contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Fue secretario general de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid, cargo que ocupaba cuando se hizo conocido a nivel internacional por ser condenado en Cuba por el homicidio imprudente, por accidente de tráfico, de Oswaldo Payá, dirigente de la oposición cubana.
Estudios y actividad política
Se licenció en Derecho en la Universidad Católica de Ávila, y cursó un estudio de Finanzas y de Relaciones Internacionales en la Fordham University de Nueva York.
Desde 2006 hasta 2013 fue presidente de Nuevas Generaciones del Partido Popular en el distrito madrileño de Salamanca. Además, fue vicesecretario general de NNGG de Madrid hasta 2013, cuando tras ganar un congreso regional fue nombrado secretario general de Nuevas Generaciones de Madrid.
Desde junio de 2009 trabajó de asesor en el Ayuntamiento de Madrid. Primero para la concejal Begoña Larraínzar en los distritos de Latina (2009-2011) y Moratalaz (2011-2013). Desde finales de marzo de 2013 hasta el 17 de febrero de 2022 trabajó como asesor del grupo municipal del Partido Popular.
Fue dueño de un gimnasio que abrió en el verano de 2009 en el distrito madrileño de Salamanca, donde reside. Entonces ejercía como administrador único de la sociedad Lostic Investment S.L. que cesó a favor de su madre en marzo de 2010.
Uno de los varios escándalos que protagonizó fue cuando el PP le abrió expediente disciplinario por haber formalizado cincuenta cambios de afiliación del distrito de Salamanca al de Moncloa-Aravaca con el objeto de manipular el censo para influir en las elecciones locales del partido. Las hojas en las que se aprobaron los traslados aparecían selladas con el logo de NNGG y estaban firmadas por él. Siete militantes aseguraron, mediante declaración firmada, que nunca habían solicitado un cambio y que se había hecho contra su voluntad. Asimismo, adujeron que Carromero les había coaccionado para que votasen a un determinado candidato en el congreso que se celebraba por aquellas fechas.
En octubre de 2013 fue elegido por unanimidad secretario general de Nuevas Generaciones del Partido Popular en Madrid, el segundo puesto de mayor poder tras la presidenta Ana Isabel Pérez.
Su gestión al frente de Nuevas Generaciones de Madrid fue muy cuestionada tanto por el Partido Popular como por sus compañeros. En los últimos años se dedicó a colocar a sus amigos como presidentes locales de Nuevas Generaciones a través de la imposición de gestoras con el objetivo de controlar todo el poder territorial. Asimismo, fueron muchas las acusaciones que le señalaron por incumplir los estatutos de la organización. Carromero también maniobró para permanecer en la organización aún cumpliendo los 30 años que son la edad máxima para permanecer en Nuevas Generaciones.
En septiembre de 2019, fue nombrado director general de la Coordinación de la Alcaldía de Madrid con lo que se convirtió en un alto cargo y asesor directo de José Luis Martínez-Almeida, contando con un sueldo de alrededor de 90.000 euros anuales. Orgánicamente era además vicesecretario electoral del PP de Madrid. El 17 de febrero de 2022, dimitió de todos sus cargos en el ayuntamiento después de verse implicado en el caso de espionaje a la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso. Esta dimisión se produjo justamente el mismo día en el que varios medios de comunicación le acusaron de estar directamente implicado en dicho caso de espionaje, supuestamente realizado a través de Álvaro González, director de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), al que habría encargado que investigase, por medio de un detective privado, el cobro de comisiones por parte del hermano de Ayuso.
El 23 de febrero, abandonó el Partido Popular y por lo tanto los cargos que aún ocupaba en el PP de Madrid (era presidente del Comité Electoral y del distrito del PP de Chamartín), tras la guerra interna y el escándalo del supuesto espionaje a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Un mes después de su dimisión fue contratado por la Fundación Marqués de Oliva donde desempeñará funciones de «promoción y gestión» de la organización, la fundación madrileña esta presidida por el empresario Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña, dueño de los medios de comunicación Merca2, Moncloa.com y Diario Qué!