Nació en el Hospital de La Caleta en Málaga. Tiene un hermano menor, Francisco Javier. Pasó sus primeros años en un piso de Soubirón 22. Empezó en el colegio el Buen Pastor, institución educativa trasladada a la zona de El Torcal y pasó a llamarse colegio Divino Pastor. Luego, fue a estudiar a un seminario, que por falta de seminaristas, se convirtió en un colegio menor. Fue expulsado por suspender cuatro asignaturas y pasó al Sagrado Corazón de Jesús. Con 14 años entró en el colegio Europa. En estos años conoció a su primera novia formal, Liliana.
En su infancia, pasó algunos veranos con su hermano en casa de su tía materna Isabel en Carratraca. Su tío Pepe le enseñó a tocar la guitarra.
Con 17 años, por consejo de su madre y su prima Maia, decidió empezar magisterio, pero la abandonó porque no le gustaba.
Su primera profesora de arte dramático fue Guillermina Soto. En 1975 hizo su primer papel, el de san Pedro, en representaciones en playback del musical Jesucristo Superstar, a cargo de Miguel Gallego. La primera de estas tuvo lugar en el colegio Los Olivos de Málaga. También actuaron en otros colegios malagueños como el Palo, la Asunción y el Pilar. Memorizó todas las canciones del musical. Un día faltó el actor que hacía de Jesús y pudo sustituirle. Estuvo durante un año con ese musical.
Por estos años frecuentó el pub Zambra, que pertenecía a Gallego y que se encontraba en la zona de El Pedregalejo. En este local actuaban cantantes como Joaquín Sabina y Javier Krahe.
Para representar las obras que escribía y dirigía Miguel Gallego, la compañía Dintel rehabilitó un teatro abandonado llamado Corral de Comedias. La dueña de este teatro, Ángeles Rubio-Argüelles y Alessandri, creía en ellos y se lo arrendó por el precio simbólico de una peseta.
Entre 1977 y 1980 Antonio asistió también a la Escuela de Arte Dramático en el barrio malagueño de El Ejido. Su expediente académico está plagado de notables y sobresalientes.
Asistió cuatro veranos al Festival de Teatro Greco-Latino de Málaga, que tenía lugar en el teatro ARA y que era patrocinado por Ángeles Rubio-Argüelles.
En 1980 marchó a Madrid. Su madre, Ana Bandera, le preguntó a Ángeles Rubio si era buena idea y esta le contestó que Antonio había nacido para ser actor, lo cual le tranquilizó.
Llegó a Madrid con 15 000 pesetas y una maleta. Durante seis meses compartió piso con un uruguayo y una enfermera vasca en el barrio de Prosperidad.
Realizó una gira por España con la obra de teatro La historia de los tarantos. Al regresar a Madrid, en 1981, se encontró sin trabajo y vivió con escasos recursos en pensiones como la Juanita, la Zaragoza y la Montalbo. Entabló cierta amistad con Joaquín Sabina, que le presentó a cantautores, y acudió a conciertos en el conocido bar La Mandrágora.
Por aquel entonces, el Centro Dramático Nacional tenía dos sedes: el teatro María Guerrero y el teatro de Bellas Artes. Un día Antonio le preguntó a Nurita Moreno, que trabajaba en la administración de este centro, qué podía hacer para trabajar en él. El director de la obra, Lluís Pasqual, le escogió como actor tras unas pruebas en el Teatro María Guerrero.
En el otoño de 1981 se instaló en un inmueble de la plaza Olavide, en el distrito de Chamartín. Después de terminar las representaciones acudía habitualmente al café Gijón con Socorro Anadón y Javier Ulacia. Un día, encontrándose con sus amigos en este lugar, se acercó a su mesa Pedro Almodóvar y, tras unas presentaciones, le dijo: "Tienes una cara muy romántica. Tu cara sería fantástica para el cine. ¿Has hecho películas?." Luego se marchó. Antonio no le reconoció y sus amigos tuvieron que explicarle que era un director de cine. Pedro Almodóvar acudió, junto con Imanol Arias y Cecilia Roth, a verle actuar y, al terminar, fue al camerino a preguntarle a Antonio si quería hacer cine y este aceptó. Almodóvar terminaría haciendo ocho películas con Antonio. Fue este director el que le recomendó que su nombre artístico fuese Antonio Banderas.
Su debut en el cine, bajo la dirección de Almodóvar, fue una película de bajo presupuesto, Laberinto de pasiones (1982), por la que cobró muy poco. Se vio obligado a abandonar su vivienda en la plaza Olavide y a dormir en casa del actor Luis Hostalot. A veces transportaba un colchón enrollado con el que dormía en casas de amigos, como la de Imanol y su entonces pareja, Socorro Anadón.
Su novia durante sus comienzos en Madrid se llamaba Celia Trujillo.
Se afilió a la Asociación de Actores y, gracias a ella, consiguió un empleo de acomodador en el teatro Lavapies por el que cobraba 500 pesetas al día.
Antonio también frecuentaba en esta etapa de su vida la cafetería del teatro María Guerrero y los bares la Bohemia, el Rock Ola, La Riviera, el Cuatro Rosas, el Voltereta, el Nairobi Club y el Sol. Estos eran los tiempos de la movida madrileña.
En esta época, a través del entorno de Almodóvar, conoció a la diseñadora de moda Ágatha Ruiz de la Prada.
Sus padres, disconformes con que viviese de piso en piso compartido, decidieron, en la Navidad de 1982, alquilarle una buhardilla en el número 19 de la Calle Mayor, en el Madrid de los Austrias.
En 1986 viajó a los Estados Unidos por primera vez para promocionar sus películas Réquiem por un Campesino Español y La Corte de Faraón en el segundo del Festival de Cine Español organizada por el Instituto del Cine del Ministerio de Cultura de España en Nueva York y Houston.
El éxito internacional de la película Mujeres al borde de un ataque de nervios (1987), dirigida por Pedro Almodóvar, fue su trampolín al estrellato mundial. Como la película fue nominada a un Óscar, Antonio viajó a Los Ángeles y su nombre fue de boca en boca. Se fijaron en él dos directores: la venezolana Betty Kaplan y el mexicano Ramón Menéndez. Menéndez se reunió con Banderas en un par de ocasiones para hablar de proyectos. Más tarde, Antonio conoció a Kaplan en el Festival de Venecia en 1988.
Estando en Estados Unidos, un joven cubano-estadounidense llamado Enmanuel Núñez, apodado Mani, que era chico de los recados de la ICM Partners, le preguntó si quería que él le representase en el país. Banderas aceptó.
En 1989 sufrió una lesión que le obligó a llevar collarín durante meses. En este periodo aprendió a tocar el piano de forma autodidacta.
A comienzos de 1990 vendió su moto Honda 900 y, con ese dinero, se instaló en un apartamento de Wilshire Boulevard en Los Ángeles. Para poder sostenerse, posó para un anuncio de pantalones tejanos de la cadena de tiendas Kikit. El anuncio apareció en ocho revistas y en los autobuses de Nueva York. Cuatro meses después regresó temporalmente a Madrid para rodar la serie de televisión La otra historia de Rosendo Juárez, basada en una obra Jorge Luis Borges, con guion de Fernando Fernán Gómez.
Luego fue a Trujillo, Venezuela, donde rodó Terra Nova, de Calogero Salvo. Un cocinero del equipo de rodaje era santero y entabló cierta amistad con Banderas. Este le hizo una "limpieza de malos espíritus" y le regaló dos collares yorubas.
A través de Mani consiguió una entrevista con el director Arne Glimcher en un restaurante de Londres. Este había visto a Banderas en ¡Átame! y pensó en él para su película Los reyes del mambo. Antonio no entendió nada de lo que le dijo Arne y este se dio cuenta. Pero dos semanas después Arne llamó Antonio para preguntarle si sería capaz de aprenderse el papel de oído con la ayuda de un profesor de dicción y este contestó "puedo intentarlo". Acudió a Nueva York para decir sus líneas en una serie de audiciones y, finalmente, Glimcher le informó de que el papel era suyo.
En Nueva York, de seis a nueve iba al gimnasio, luego iba ocho horas a clases de inglés en la escuela Berlitz, a las siete de la tarde tenía clases de trompeta con el asesoramiento de Pete MacNamara y, después de cenar, acudía al club Blue Note, donde escuchaba a los hispanos Celia Cruz, Tito Puente y Oscar d'León, a los músicos de Blades y a figuras del jazz. También recibió clases de mambo del bailarín Cuban Pete y asistió al Copacabana los viernes y sábados durante un mes.
Durante el rodaje de Los reyes del mambo apareció Michael Ovitz, de la Creative Artists Agency (CAA), que era amigo de Glimcher. Ovitz dijo de Banderas: "Se mueve como las estrellas. Quiero trabajar con él". Este introdujo a Banderas y a su mánager en un club muy selecto con unos cien artistas.
En mayo de 1991 Madonna estrenó el documental En la cama con Madonna (Truth or Dare). En él ofrecía imágenes de la gira mundial que había realizado en 1990 y también mostraba una cena en Madrid con Pedro Almodóvar. En efecto, Madonna y Banderas estuvieron de fiesta durante cuatro horas, que fueron grabadas para el documental. Cuando Banderas estaba terminando de rodar Los reyes del mambo la cantante le mandó a su hotel una copia del documental con la nota "Si quieres que te saque de ella me lo dices". Entonces Madonna le respondió: "Creo que esto te convierte en un rey". Esta historia con Madonna le puso en boca de todos.
En 1992 presentó, junto con Sharon Stone, la entrega de uno de los premios Óscar. Fue introducido en la ceremonia por Billy Crystal, que dijo de él: "He aquí al hombre vivo más sexy del mundo, el rey del mambo, Antonio Banderas".
Luego se dirigió a Europa a rodar una serie de tres capítulos titulada El joven Mussolini. El rodaje le obligó a residir en Praga entre el 1 de mayo y el 15 de agosto de 1992.
Después, Francis Ford Coppola le invitó a su residencia de Los Ángeles, donde estuvieron hablando de diversos temas. Dos semanas después Coppola le llamó para realizar una lectura, junto con cuarenta actores, en una iglesia de Hollywood. Cuando solamente quedaban Gabriel Byrne, Gary Oldman, Kyle MacLachlan y Antonio Banderas, los invitó a todos ellos y a la mujer de Banderas a su racho de San Francisco. Estuvieron allí tres días, con Wynona Ryder, vestidos de Drácula, ya que por entonces Coppola estaba preparando una película sobre eso.
Posteriormente, el director Jonathan Demme le llamó para que acudiese a Nueva York a realizar una prueba de vídeo con Tom Hanks para la película Philadelphia, consiguiendo rápidamente un papel secundario en la misma. En la película había una escena de amor entre Hanks y Banderas, que al primero le parecía complicada. Entonces Banderas le dijo "Tú y yo sabemos lo que somos, de modo que vamos a poner todo lo demás a un lado y hacer bien nuestro trabajo". Hanks consideró una buena cosa que le dijera aquello. Tom Hanks obtuvo el Óscar a mejor actor por este papel el 27 de marzo de 1994 y, en su discurso de agradecimiento, se acordó del actor español. Entre ambos se fraguó una buena amistad.
En el rodaje de Entrevista con el vampiro (1994) mantuvo una buena relación con Brad Pitt y Tom Cruise. Pitt y Banderas hacían carreras de karts en Londres y salían juntos a divertirse por la noche. Tom y Antonio se relacionaron más entre sí en los años 2000, cuando el primero mantuvo una relación sentimental con Penélope Cruz, buena amiga de Antonio.
Banderas, que ya había cantado el bolero Bella María de mi alma en Los reyes del mambo (1992) y la Canción del mariachi en Desperado (1995), participó en un dueto con Tina Turner titulado In Your Wildest Dreams en 1996.
Banderas había visto a Melanie Griffith por primera vez en gala de los Óscar de 1989 celebrada en Los Ángeles. Antonio asistía para apoyar a Pedro Almodóvar, que estaba nominado por Mujeres al borde de un ataque de nervios y Melanie porque estaba nominada por Armas de mujer. Ese mismo año, Banderas mostró su admiración por la actriz en unas declaraciones. Melanie, por su parte, vio a Antonio por primera vez en una revista en 1994, que mostraba la visita de Banderas a Somalia invitado por Unicef. Ambos coincidieron en el rodaje de una comedia romántica llamada Two Much en 1995. El día del estreno de la película, el 1 de diciembre de 1995, Antonio y Melanie cenaron en el Palacio de la Moncloa con el presidente español Felipe González.
En 1997 firmó un acuerdo con la empresa Puig para producir perfumes. El primero de estos se comercializó en 1998.
En Estados Unidos quedó consolidado como actor con La máscara del Zorro (1998). Por estos tiempos, Banderas conoció al escritor Gabriel García Márquez. Le invitó a que viese el rodaje de esta película y Gabriel quedó impresionado, llegando a decir: "Antonio, si alguna vez me pierdo que me busquen entre la gente de la farándula". También conoció al presidente estadounidense Bill Clinton en México.
Antonio Banderas y Catherine Zeta-Jones presentaron La máscara del Zorro en el Festival de Deauville, a donde también había acudido Michael Douglas para presentar Crimen perfecto. Douglas le preguntó a Banderas quién era la mujer que le acompañaba, él le respondió que era Catherine Zeta-Jones y Douglas le pidió que se la presentara. Catherine y Michael se enamoraron y se casaron en el 2000.