Emiliano Revilla Sanz (Ólvega, Soria, 30 de juniode 1928) es un empresario del sector inmobiliario y político español.
Su carrera empresarial se inició con la agroalimentaria soriana Chorizos Revilla y su secuestro en 1988 durante ocho meses por ETA conmocionó a la sociedad española.
Vida y trayectoria
Nace y crece en Ólvega (Soria), municipio en el cual su padre regenta la empresa de alimentación Chorizos Revilla. En dicha empresa empieza a trabajar a la edad de 18 años, en el año 1946. Tras hacer el servicio militar retorna a la empresa y años más tarde hereda junto con sus hermanos el negocio familiar, pasando a denominarse Hermanos Revilla, convirtiendo poco a poco a esta empresa en un gran puntal para Ólvega y para la comarca.
Paralelamente, desarrolla su trayectoria política, siendo alcalde de Ólvega durante 15 años (1960-1975). De 1968 data la Inmobiliaria Hermanos Revilla S. A., cuyo primer proyecto fueron las viviendas de los trabajadores de la fábrica de Olvega y cuyo principal accionista en la actualidad es Realia. En 1977 construyó la fábrica de Soria y en 1982 le fue concedida la Medalla del Mérito al Trabajo. En 1989, tras su terrible secuestro de ocho meses por ETA, vendió Hermanos Revilla a Unilever.
Continuó compaginando su carrera de empresario con la política y entre 1999 y 2021 fue concejal sin cartera y posteriormente concejal de Hacienda, Presupuestos, Patrimonio, Especial de Cuentas, Promoción y Desarrollo Económico y Teniente alcalde de dicho municipio.Desde ambas facetas, la de empresario y político, pretendía dar un gran impulso a Ólvega, impulsando proyectos u obras de diversa índole, como el centro social, el centro de salud, la variante o el asentamiento de varias empresas en la localidad mediante la creación de un gran polígono industrial que lleva su nombre. Empresas que generan puestos de trabajo y que hacen que esta localidad soriana sea un extraño caso de repoblación rural, atrayendo capital humano nacional y extranjero. En la actualidad, empresas como Remsa, Rugui Steel y Transportes Molinero, suponen un claro ejemplo de ello