José Torres Hurtado (Píñar, Granada, 15 de octubre de 1946) es un ingeniero técnico agrícola y político español del ámbito del Partido Popular. Fue alcalde de la ciudad española de Granada de 2003 a 2016, habiendo gobernado el Ayuntamiento durante tres legislaturas consecutivas con mayoría absoluta.
En 2015 perdió su mayoría absoluta al producirse un notable descenso en el número de votantes con respecto a sus anteriores resultados, pero fue investido alcalde por cuarta vez gracias a un pacto con Ciudadanos. Este mandato solo duró un año, ya que el 13 de abril de 2016 la Policía Nacional le detuvo e imputó como presunto líder de una trama de corrupción urbanística —conocida policialmente como Caso Nazarí— en el seno del ayuntamiento.
A raíz de estos hechos, el 18 de abril de 2016 Torres Hurtado presentó su dimisión como alcalde y renunció a su acta de concejal. Ciudadanos retiró su apoyo al Partido Popular en el Ayuntamiento, lo cual propició que Francisco Cuenca, el candidato del Partido Socialista Obrero Español a la alcaldía, pudiese ser investido nuevo alcalde de la ciudad.
En 2021, Torres Hurtado fue absuelto de los cargos presentados.
Alcalde de Granada (2003-2016)
La llegada de José Torres Hurtado a la alcaldía se produce en 2003, cuando el Partido Popular de Granada lo presentó como candidato a la alcaldía. Las elecciones municipales de 2003 dieron mayoría absoluta al Partido Popular, por lo que Torres Hurtado fue investido nuevo alcalde de la ciudad, sucediendo al socialista José Enrique Moratalla.
El mandato de Torres Hurtado fue revalidado durante las dos legislaturas siguientes, manteniendo la mayoría absoluta en ambas: En las elecciones de 2007 revalidó su cargo con el 53,33% de los votos y en las de 2011, pese a bajar dos puntos porcentuales en número de votos, repitió resultado en número de concejales (16).
Esto cambió en las elecciones municipales de 2015, para las que presentó su candidatura a la alcaldía por cuarta vez consecutiva. En esta ocasión, los resultados electorales arrojaron una importante pérdida de votos con respecto a los comicios anteriores, perdiendo 16 puntos porcentuales y 5 concejales (quedándose con 11). Los resultados de estas elecciones no permitían a ninguna de las candidaturas gobernar por sí misma y la aritmética parlamentaria otorgaba a Ciudadanos la llave de la gobernabilidad, ya que su abstención permitiría tanto la investidura de Torres Hurtado.
El líder de Ciudadanos en Granada —Luis Salvador— mantuvo rondas de negociaciones con Torres Hurtado y Cuenca sin confirmar a cuál de los dos investiría como alcalde (mediante un apoyo directo o, en el caso de Torres Hurtado, también mediante la abstención).
Salvador se mostró proclive a permitir un gobierno del PP siempre y cuando Torres Hurtado renunciara a la alcaldía y el Partido Popular nombrara un candidato alternativo. Los motivos de esta decisión se fundamentaban en que Salvador no creía que la persona que llevaba dirigiendo la ciudad durante la última década fuese la indicada para pilotar un cambio de políticas que renovasen el Ayuntamiento. Torres Hurtado, apoyado por su partido, se negó a renunciar a su candidatura y se mostró visiblemente ofendido por la propuesta. Tras esta respuesta, Ciudadanos dio por rotas las negociaciones con el PP e intensificó sus negoicaciones con el partido socialista.
En junio de 2015, Luis Salvador accedió a mantener un almuerzo con el candidato popular para replantear su posición con respecto a qué partido apoyaría. Tras dicho encuentro, conocido como "Pacto del Asador", Torres Hurtado declaró ante los medios que había llegado a un acuerdo de gobierno con Ciudadanos y que por tanto sería investido alcalde de Granada por cuarta vez consecutiva. Ciudadanos exigió como condición para abstenerse en la investidura de Torres Hurtado que el candidato pidiese disculpas públicamente por una publicidad que el PP había difundido durante las elecciones en las que se insinuaba que votar a Ciudadanos era equivalente a votar al PSOE. También se le exigió que su mandato fuese temporal, y que a los 6 meses de su investidura presentase su renuncia y dejara paso a un alcalde alternativo del mismo partido. El candidato popular aceptó las condiciones y convocó una rueda de prensa una semana después en la que se disculpó públicamente por la publicidad electoral de su partido que equiparaba a Ciudadanos con el PSOE.
Así, el 13 de junio de 2015 se convocó el pleno de investidura en el que Torres Hurtado fue elegido alcalde por cuarta vez consecutiva, con 11 votos a favor (PP), 11 votos en contra (PSOE, Vamos, Granada e Izquierda Unida) y 4 abstenciones (Ciudadanos), ya que en caso de que ninguna candidatura recabe una mayoría absoluta de votos del pleno, es investido alcalde el candidato de la fuerza más votada en las elecciones en arreglo a la ley electoral.
El 28 de julio de 2017, con ocasión de la inauguración del monumento conmemorativo con los nombres de algunas de las personas asesinadas por el franquismo durante la Guerra Civil y hasta 1954 en las inmediaciones del cementerio de Granada, la Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación recordó que José Torres Hurtado ordenó retirar "cinco placas de la tapia, colocadas por los familiares para rendir homenaje a los 4000 granadinos fusilados en aquel muro del terror, entre los que estaba media corporación municipal. En los trece años que estuvo como alcalde, Torres Hurtado nunca tuvo el menor gesto de solidaridad con los alcaldes asesinados en la tapia”.