Primeros años
María Dolores de Cospedal nació en Madrid el 13 de diciembre de 1965, aunque se crio y pasó su infancia y juventud en Albacete, ciudad en la que vive su familia. Cursó el bachillerato en el Instituto Bachiller Sabuco de la capital albaceteña. A los dieciocho años se trasladó a Madrid para estudiar en la Universidad CEU San Pablo.
Con diecisiete años fue militante de las juventudes del Partido Reformista Democrático, en el que su padre, Ricardo Cospedal, encabezó una candidatura. Es licenciada en Derecho por la Universidad CEU San Pablo e ingresa por oposición en el Cuerpo Superior de Abogados del Estado en 1991. En 1992 entra en los servicios jurídicos del Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente. En 1994 y hasta 1996 ejerce de abogada del Estado, jefa en el Ministerio de Asuntos Sociales. En 1997 ingresa como asesora en el Gabinete del ministro de Trabajo y Asuntos Sociales. En 1998 es consejera laboral y de Asuntos Sociales en la Embajada de España en EE. UU.
En 1999 accedió al cargo de secretaria general técnica del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Entre mayo de 2000 y junio de 2002 ejerció como subsecretaria de Administraciones Públicas y posteriormente entre junio de 2002 y abril de 2004 es nombrada subsecretaria del Ministerio de Interior, bajo las órdenes de Ángel Acebes, donde vivió de primera mano los acontecimientos del 11-M. Entre mayo de 2004 y diciembre de 2005 fue abogada del Estado en el Tribunal de Derechos Humanos.
Consejera y senadora
En diciembre de 2004 fue nombrada consejera de Transportes e Infraestructuras del Gobierno de la Comunidad de Madrid que presidía Esperanza Aguirre. Sustituyó en el cargo a Francisco Granados que pasó a ser el nuevo consejero de la Presidencia.
En junio de 2006 sustituye como senadora por designación de la Comunidad de Castilla-La Mancha a Rosa Romero Sánchez. Tras las elecciones autonómicas de la IX legislatura, el 1 de abril de 2008 es nuevamente designada senadora de las Cortes de Castilla-La Mancha. En febrero de 2010 formuló su primera interpelación oral sobre una posible conversión del aeropuerto de Ciudad Real en una base logística militar de EE. UU. (hasta esa fecha únicamente había presentado preguntas escritas en cinco ocasiones), que fue contestada por la ministra Carme Chacón. El citado aeropuerto entró en suspensión de pagos durante el Gobierno socialista.
Presidenta regional del Partido Popular de Castilla La-Mancha (2006-2018)
En junio de ese mismo año, el Comité Ejecutivo Nacional del PP la nombra presidenta del PP de Castilla-La Mancha y candidata a presidir la Junta de Comunidades en las elecciones autonómicas del 27 de mayo de 2007, en sustitución de Adolfo Suárez Illana, tras la renuncia a la candidatura de José Manuel Molina García.
En contra de algunos rumores que apuntaban que abandonaría la Presidencia del PP de Castilla-La Mancha si perdía las elecciones, María Dolores de Cospedal anunció tras la derrota electoral que seguiría presidiendo su formación política en Castilla-La Mancha. No en vano ha contado con el apoyo de Madrid de la mano de Esperanza Aguirre, a quien considera como su mentora política.
Secretaria General del Partido Popular (2008-2018)
Tras la derrota del Partido Popular en las elecciones generales de 2008, se convirtió en la primera mujer en ocupar la Secretaría General del Partido Popular, al ser ratificada la candidatura de Mariano Rajoy a la presidencia del PP a nivel nacional en el XVI Congreso. En 2010, su sueldo de más de 200 000 euros anuales en total, como secretaria general y presidenta regional del PP, abogada del Estado y senadora, generó un debate político.
Tras la polémica sobre el tema de su sueldo, y tras renunciar a su cargo como senadora en 2011, dejó de cobrar como secretaria general del Partido Popular, y pasó a cobrar una única retribución como presidenta de Castilla-La Mancha. En concreto, un salario de 67 892 euros anuales.
El 14 de agosto de 2013 fue a declarar como testigo a la Audiencia Nacional, tras las acusaciones de Luis Bárcenas por supuestos cobros en B. Tras estas primeras declaraciones, Cospedal afirmó que nunca cobró supuestos sobresueldos y negó irregularidades durante su gestión.
Presidenta de la Junta de Castilla-La Mancha (2011-2015)
En las elecciones autonómicas de 2011, ganó con mayoría absoluta y un total de 564 335 votos, que le dio 25 escaños, frente a los 508 776 y 24 escaños del PSOE de José María Barreda.
A los pocos meses de empezar la legislatura, uno de los medios internacionales referentes, el Wall Street Journal, la calificó como la nueva líder en la cruzada de la austeridad en España. Desde el primer momento Castilla-La Mancha se convirtió en una de las regiones que mayor esfuerzo ha hecho en su lucha contra el déficit y en aplicar una serie de medidas y reformas para poder equilibrar las cuentas públicas de la administración. La dirigente popular al acceder al poder afirmó haber descubierto la existencia de un déficit público maquillado del 6,4 % (1742 millones de euros) por 168 000 facturas sin pagar a proveedores. Su antecesor, el expresidente Barreda, le replicó con la cifra oficial publicada por la Intervención General, que certificó que ascendía tan solo a 700 millones de euros. La comunidad de Castilla-La Mancha era entonces una de las menos endeudadas de España, una deuda que apenas suponía un 1 % del total.
Según algunos medios, la comunidad autónoma que presidía Cospedal ha sido la región que más ha reducido el déficit presupuestario. En sus dos años de mandato, Cospedal afirmó haber aplicado algunas de las iniciativas más significativas, el Plan de Ajuste de los Servicios Sociales Básicos, la reducción del 60 % de los altos cargos, el 40 % del personal eventual, eliminación de entes como el defensor del pueblo o eliminación de más de la mitad de los entes públicos. Los recortes presupuestarios más conocidos, sin embargo, se centraron en inversiones y servicios al ciudadano, siendo Castilla-La Mancha la comunidad que más ha recortado en ese período, por ejemplo en sanidad.
Su gobierno adoptó medidas polémicas, como el cierre de las urgencias nocturnas en varios pueblos de la región (declarada ilegal por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha), o el traslado de los enfermos castellano-manchegos a clínicas privadas de otras autonomías, para recortar las listas de espera que aumentaron un 50 % durante su gestión. Sus recortes de personal en la Sanidad han hecho que por primera vez, el número de médicos y enfermeros por habitante esté en Castilla-La Mancha por debajo de la media nacional y por debajo de las recomendaciones europeas.
Al mismo tiempo su gobierno fue muy criticado por aumentar el número de asesores y altos cargos así como su remuneración, hasta el punto de que su coste anual supera el dinero dedicado a ayudas a la dependencia, habiendo incrementado sus salarios anualmente en porcentajes muy superiores a los aplicados a los empleados públicos, a los que recortó sus salarios en el primer año de mandato. Durante su gestión creó, cuando era presidenta, unas 300 nuevas tasas e impuestos.
Algunos de sus recortes fueron anulados por los tribunales, por ignorar las leyes y los procedimientos establecidos y los derechos de los trabajadores. Así, su gobierno fue obligado a readmitir a 500 funcionarios despedidos en 2012.
En octubre de 2013 se abrió una investigación judicial, desgajada del caso Gürtel, por la supuesta financiación irregular de la campaña electoral de María Dolores de Cospedal a la presidencia de Castilla-La Mancha en 2007. El dinero objeto de la investigación (200 000 €), procedería de una sucursal de Sacyr y sería un pago a cambio de la contrata de retirada de basuras durante 10 años en la ciudad de Toledo. En el momento de la adjudicación, el alcalde de la ciudad era José Manuel Molina, del PP. Luis Bárcenas afirmó haber recibido ese dinero de la empresa, y habérselo entregado para este fin a José Ángel Cañas, gerente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, que firmó el correspondiente recibí. Dolores de Cospedal presentó una querella en defensa de su honor contra el primero, que fue desestimada.
En mayo de 2015 volvió a presentarse a las elecciones autonómicas para revalidar el Gobierno regional. María Dolores de Cospedal ganó las elecciones con 16 escaños de un total de 33. A pesar de haberse quedado a 200 votos por la provincia de Guadalajara de la mayoría absoluta, un pacto entre el PSOE y Podemos le arrebató el Gobierno.
Diputada nacional (2016-2018)
Tras perder el Gobierno regional, el 12 de noviembre de 2015 renunció a su escaño en las Cortes de Castilla La-Mancha para concurrir a las elecciones generales de 2015 como cabeza de lista por la provincia de Toledo, resultando elegida. El Partido Popular ganó las elecciones en esa circunscripción así como en todas las demás provincias de Castilla La-Mancha superando en 10 puntos al PSOE. Tras las elecciones generales de 2016 renovó su acta de diputada y en este caso el Partido Popular de Castilla-La Mancha superó en más de 15 puntos al PSOE.
Ministra de Defensa (2016-2018)
El 29 de octubre de 2016, siendo ya diputada, Mariano Rajoy fue investido presidente del Gobierno de España y el 3 de noviembre anunció la composición del que sería su segundo ejecutivo, siendo designada María Dolores de Cospedal ministra de Defensa. El 4 de noviembre juró su cargo ante el rey Felipe VI y tomó posesión como ministra recibiendo la Cartera de Defensa de la mano de su predecesor, Pedro Morenés. Fue la segunda mujer en Democracia que ocupaba este cargo tras la socialista Carme Chacón.
Yak 42
El 3 de enero de 2017 irrumpió en escena pública el dictamen del Consejo de Estado sobre el accidente del Yak-42, donde se reconocía oficialmente la responsabilidad del Ministerio de Defensa en la tragedia del Yak-42, ocurrida en 2003, en la que murieron 62 militares. Se daba así la razón a las familias de los fallecidos y se apuntaba al Gobierno como corresponsable.
El dictamen provocó un terremoto en Moncloa y en el Ministerio de Defensa, que rápidamente entendieron que se encontraban ante la mayor crisis política en los dos meses que iban de legislatura. Sin embargo, las estrategias por la que optaron una y otra parte fueron distintas.
En el partido y en el Gobierno, y también en Moncloa, había voces que reclamaban actuar en el tema del Yak-42 con ‘pies de plomo’, procurando minimizar el impacto y la importancia que diera al asunto, con el fin de que la imagen del Ejecutivo no se viera demasiado castigada por el dictamen. “Hacer oídos sordos”, en otras palabras. Sin embargo, la estrategia adoptada por Cospedal fue bien distinta desde un primer momento: optó por dar la cara, solicitó de forma voluntaria su comparecencia ante la comisión de Defensa del Congreso para dar explicaciones y anunció su intención de reunirse “cuanto antes” con los familiares de las víctimas, que en los últimos años habían encontrado cerradas las puertas del ministerio. La estrategia de Cospedal fue vista por gran por parte del PP como una “temeridad”. Consideraban que era ponerse ‘a tiro’ de la oposición, en un asunto muy delicado para la imagen del partido y del Gobierno, incluido el propio presidente Mariano Rajoy, que cuando ocurrió el accidente era vicepresidente del Gobierno.
Entre quienes consideraban que no debía procederse de la manera que proponía la ministra de Defensa se encontraba la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. No obstante, la crisis discurrió tal y como había planificado María Dolores de Cospedal: el 10 de enero se reunió con las víctimas y asumió la responsabilidad de Defensa, además de pedirles públicamente disculpas y de prometerles la restitución del daño causado.
El lunes 13 de enero, Cospedal repitió ese discurso ante la Comisión de Defensa del Congreso y pidió “perdón en nombre del Estado por no haber reconocido con anterioridad esta responsabilidad”. Asumía así el papel de portavoz del Estado en este asunto. Cospedal se ganó a los familiares de las víctimas y desactivó cualquier ataque de la oposición, a pesar de que antes muchos le habían transmitido que estaba enfocando el asunto de manera equivocada.
En Moncloa sorprendió cómo se había canalizado el asunto ‘Yak-42’, también la rapidez con que se había ejecutado la respuesta. A continuación, asesores muy próximos al presidente recomendaron a Rajoy que asumiera esa misma estrategia, a la vista de los buenos resultados obtenidos por Cospedal. Y así lo hizo. El 31 de enero, Rajoy se reunió en Moncloa con las familias del Yak y les prometió una “satisfacción moral y jurídica”. Los representantes de la asociación de víctimas aseguraron tras la reunión estar “muy esperanzados”. Al día siguiente, miércoles 1 de febrero, Rajoy habló en el Congreso e hizo “propias las palabras” de Cospedal pidiendo perdón, a la vez que se prometía que las “cosas se harán bien”. En Moncloa consideran que la crisis del Yak se ha superado, y que no solo se ha evitado un trauma político, sino que al final ha mejorado la imagen del partido.