Trayectoria profesional
Radio
Considerado un comunicador inteligente, mordaz y de vasta cultura,Pradera inició su carrera profesional en Radio El País, donde presentaba la sección vespertina El País actualidad. En los primeros días de enero de 1986, el periodista y humorista Moncho Alpuente, que dirigía el programa despertador Madrid me mata, decidió afrontar otros proyectos profesionales. El director de la emisora, José María Baviano, ofreció entonces el espacio a Pradera, quien enseguida aceptó y puso en marcha un formato propio. El nuevo programa dio en llamarse Lo que yo te diga, en homenaje al nombre del equipo creativo homónimo que había detrás, LoQueYoTeDiga, formado por Almudena Belda, Ricardo Cantalapiedra, Carlos López-Tapia, Igor Reyes-Ortiz y el propio Pradera. El espacio, que se emitiría de lunes a viernes con una duración de dos horas, comenzó a emitirse el 13 de enero y pronto se convirtió en un referente de prestigio, reconocido con diversos galardones como el Premio Ondas Internacional de Radio 1990 o la Antena de Plata a la mejor Labor Divulgativa, otorgada por la FARTE.
En abril de 1988, el equipo se integró en el nuevo magacín del fin de semana A vivir que, son dos días, en la Cadena SER, bajo la dirección de Concha García Campoy. Ese mismo año, Lo que yo te diga fue votado como programa de radio favorito entre los lectores de la Guía del Ocio, y el 31 de abril del año siguiente recibió la mención especial del jurado en el certamen Prix Futura de Berlín por el programa especial del día de Año Nuevo. Carlos López-Tapia, codirector del equipo junto con Pradera, atribuía el éxito de su propuesta a su posición crítica, siempre desde el humor, de «los aspectos convencionales» de la publicidad y de los propios medios audiovisuales.
Dirigió el programa radiofónico Ciclos, en Sinfo Radio, que se mantuvo ocho años en antena. En 2007 combinaba sus colaboraciones semanales sobre música en el magacín vespertino de la Cadena SER La ventana —que por aquel entonces presentaba Gemma Nierga— con artículos de humor en el semanario Yo Dona.
En 2011 inició su participación en el programa de Onda Cero Julia en la onda con la sección «Tea Party», cuyo formato consistía en ceder el micrófono a contertulios de diversa afinidad política para comentar la actualidad. En la temporada 2013, la sección se modificó para pasar a ser un intercambio dialéctico con solo dos participantes (de ahí el nuevo nombre: «Con un par»), que eran el propio Máximo y Antonio Naranjo defendiendo posiciones ideológicas contrapuestas. Después de un incidente entre ellos en mayo de 2014, la dirección decidió cancelar el espacio. Meses después, en septiembre, volvió al programa de Julia Otero, esta vez con guion propio dentro de la sección especial de los viernes «Territorio comanche».
Pradera sigue vinculado activamente a la Cadena SER, especialmente a través del programa de radio A vivir, que son dos días, dirigido por Javier del Pino. Guionista de «Las promociones de A vivir...», en la actualidad[actualizar] participa en otras áreas, como la creación de contenidos y la producción musical, aportando voces y efectos para las «promo sketches»; el resultado son unos entremeses «desternillantes». Además, lleva él mismo una sección en antena, «45 RPM», con Rafa Panadero, con el que, en tono jocoso, simula rivalizar en conocimientos musicales.
Literatura y ensayo
En su faceta de escritor, es un autor prolífico por la diversidad de temas que aborda. En una primera etapa firmaba como Joseph Gelinek en honor al compositor checo homónimo. Con ese seudónimo publicó varias novelas de misterio en las que la música ocupaba un lugar destacado: El violín del diablo, La décima sinfonía, Morir a los 27 y Las dos muertes de Mozart.
Ya con su nombre real, publicó Lo Max Plus: 66,6 preguntas sobre el programa más chachi de la tele y su impresentable presentador (1999); Cartas del demonio al papa (2003); y Ananga Tongo: el Kama Sutra chungo para tener a mano (2003), antes de entrar de lleno en la divulgación musical con ¿De qué me suena eso? (2005), una «historia informal» de esta manifestación artística, Tócala otra vez, Bach: todo lo que necesitas saber de música para ligar (2016) y Están tocando nuestra canción (2022), un recorrido heterogéneo y ecléctico por diversas canciones y melodías conocidas y que van «desde lo cutre (e incluso lo chungo) hasta lo sublime».
En el terreno del thriller con tintes de humor surrealista, es autor de la novela El hombre que fue Sherlock Holmes (2020).En 2023 publicó otro libro del mismo personaje: El otro Holmes y el caso del expresidente desaparecido, también con Editorial Almuzara.
En el campo del ensayo sobre temas de actualidad política publicó, en diciembre de 2014, Conversación con Irene Lozano y, en junio de 2020, Madrid confidencial, una denuncia de la supuesta decadencia de Madrid tras 25 años ininterrumpidos de gobierno del Partido Popular. En febrero de 2025, la editorial Navona presentó El cáncer y la madre que lo parió, obra en la que el autor narra su experiencia vital y los conocimientos médicos adquiridos después de haber sido diagnosticado de cáncer.
De fachas, rojos y otras bestias queridas, un volumen autobiográfico en el que desgrana vivencias propias junto a reflexiones sobre miembros de su familia, un árbol genealógico ribeteado de figuras ilustres de la cultura y de la política españolas del siglo xx. Así, en Vanity Fair, Eduardo Bravo señala que el libro «aborda toda esa constelación de personajes deslumbrantes, talentosos, contradictorios y, en ocasiones, poco ejemplares»; sin embargo, también resalta que Pradera se aproxima a ellos «desde un cariño y agradecimiento ponderados», es decir, que no caen en la hagiografía ni tampoco en el ajuste de cuentas.
Polémicas
Como contertulio de televisión y también por su activa participación en las redes sociales, Pradera ha protagonizado discusiones públicas que han generado polémica. El 25 de febrero de 2021 apareció en el diario Público un artículo suyo que causaría revuelo en algunos medios. A Julia Otero se le había diagnosticado un cáncer, y Pradera establecía un paralelismo por contraste con la situación de otros personajes famosos, en concreto con Donald Trump, José María Aznar o Macarena Olona, que lucían «sanos como cervatillos». Más adelante, el autor precisaba: «Tampoco es imprescindible que vayan a reunirse hoy con el Creador. Pero estaría bien que tuvieran que bregar con el tratamiento, que casi siempre es chungo de narices». El diario, considerando que la pieza faltaba al «rigor periodístico», presentó disculpas a los aludidos, prescindió del colaborador y retiró el artículo de su web.
Caso Naranjo
Tras su intervención del día 6 de mayo de 2014 en la sección «Con un par», de Julia en la onda, Pradera sostuvo en los pasillos de la emisora una agria discusión con Antonio Naranjo, su oponente en el plató. Un día después, Naranjo acudió a su cuenta de Twitter y a su columna en Periodista Digital, medio dirigido por Alfonso Rojo, para tachar a su adversario de «maltratador» y denunciar que había «sido agredido física y verbalmente, con testigos y en el estudio»; y todo ello venía, remachaba Naranjo, después de «tres semanas de acosos» por parte de Pradera. Agraviado, Pradera demandó a Naranjo por calumnias ante el Juzgado número 1 de Pozuelo de Alarcón, pero esta instancia desestimó la demanda e impuso al querellante el pago de las costas.
Pradera decidió interponer recurso ante la Audiencia Provincial de Madrid por valoración no imparcial de la prueba. El recurso se basaba en que, entre otros errores de procedimiento, la jueza de primera instancia solo había tenido en cuenta el testimonio de una de las testigos e ignorado el otro; este segundo correspondía a la directora del programa, Julia Otero, que por videoconferencia había declarado que Pradera no era una persona violenta y que en ningún momento hubo acoso ni agresión física. El 21 de julio de 2017 el alto tribunal, por unanimidad, y desautorizando el dictamen de la titular del juzgado de Pozuelo que había resuelto en primera instancia, falló a favor de Pradera: Daba por probada la «intromisión ilegítima en el honor del demandante» por parte de Naranjo y obligó a este a indemnizar al querellante con 5000 euros por daños morales.
Disconforme, el colaborador de Periodista Digital recurrió en casación ante la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo y volvió a perder, también por unanimidad. Naranjo resultó condenado al pago de la indemnización, a asumir las costas del proceso y a publicar la sentencia en su perfil de la red social; por su parte, el medio digital tuvo que publicar también íntegramente el fallo.
Naranjo pidió entonces amparo ante el Tribunal Constitucional alegando una supuesta «vulneración del derecho fundamental a la libertad de expresión». Por tercera vez, el Tribunal volvió a dar la razón a Pradera. Además, su dictamen, plasmado en la «sentencia 8/2022, de 27 de enero de 2022» y publicada en el Boletín Oficial del Estado, resultaría trascendental, ya que sentaba jurisprudencia en España a la hora de proteger el honor del ciudadano ante opiniones insultantes, expresiones vejatorias o afirmaciones denigrantes que, tras ser vertidas a través de medios de comunicación o por redes sociales, se demostraran finalmente falsas.
Pensamiento y compromiso social
Defensor de la justicia social, Pradera rechaza el autoritarismo y el auge de la extrema derecha, especialmente del trumpismo como movimiento basado en la desinformación. Pero también rechaza el pensamiento partidista y los mensajes de mercadotecnia política, construidos en la era actual a partir de «argumentarios» simplificadores.
En el terreno dialéctico, postula que el objetivo debe ser «llegar a la verdad, no tener la razón a cualquier precio»; y, en todo caso, distinguir las ideas de las personas: se puede rechazar la ideología de alguien y reconocer simultáneamente su talento o sus cualidades.