Sergio Ramírez nació el 5 de agosto de 1942 en la localidad de Masatepe, perteneciente al departamento de Masaya de Nicaragua. A los dieciocho años fundó la revista experimental Ventana junto con Fernando Gordillo –escritor nicaragüense muerto en 1967 a los veintiséis años–, con quien dirigió el movimiento literario Frente Ventana. En 1963 publicó su primer libro –Cuentos, Editorial Nicaragüense, Managua– y al año siguiente se graduó en Leyes por la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, León (UNAN-León) con medalla de oro.
Se casó en 1964 con la socióloga Gertrudis Guerrero Mayorga. Ese año viajaron a Costa Rica, donde vivieron catorce años, con un paréntesis de 1973 a 1975, en el que Ramírez se trasladó a Berlín con una beca otorgada por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) y escribió la novela ¿Te dio miedo la sangre? En Costa Rica dirigió la revista Repertorio y asumió la secretaría general del Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA) –en aquel periodo con sede en ese país– en dos oportunidades: 1968 y 1976. En 1978 fundó en San José la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA). En diciembre de 2018 obtuvo la nacionalidad española por carta de naturaleza.
Político
Se integró en la oposición contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle y en 1977 encabezó el Grupo de los Doce, formado por intelectuales, empresarios, sacerdotes y dirigentes civiles que apoyaron al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Ese año la Fiscalía lo acusó por supuestos delitos.
Antes y después del triunfo de la Revolución Nicaragüense el 19 de julio de 1979, formó parte de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, presidió el Consejo Nacional de Educación y fundó en 1981 la Editorial Nueva Nicaragua (ENN).
En 1984 fue elegido como vicepresidente de Nicaragua, como compañero de Daniel Ortega, cargo que ocupó hasta 1990 cuando el FSLN perdió las elecciones ante la Unión Nacional Opositora (UNO), por un estrecho margen.
A partir de 1990, Ramírez encabezó la bancada sandinista en la Asamblea Nacional de Nicaragua, como suplente de Daniel Ortega y en 1991 fue elegido miembro de la Dirección Nacional del FSLN. Como jefe de la bancada sandinista, Ramírez promovió la tendencia «renovadora» e impulsó la reforma a 65 artículos de la Constitución Política de 1987, justificando la necesidad de democratizar la carta magna.
La iniciativa renovadora impulsada por Ramírez no contó con el respaldo del Poder Ejecutivo, tampoco con el de los miembros del Congreso Sandinista y la Dirección Nacional del FSLN, quienes finalmente apoyaron el liderazgo de Daniel Ortega y vieron en estas acciones una traición. La tendencia renovadora, que era mayoría en la bancada sandinista, y su oposición hacia el liderazgo del FSLN; dio inicio a una crisis política en el seno del partido.
En noviembre de 1994, Ramírez fue destituido como suplente de Ortega, sin embargo la bancada sandinista votó por Dora María Téllez, quien era partidaria de las reformas de Ramírez; hecho que agudizó la división entre los renovadores y los ortodoxos dentro del FSLN. La Presidenta Violeta Barrios de Chamorro calificó el proyecto de reformas constitucionales de Ramírez; como una ruptura en el equilibrio de los poderes del Estado.
Las reformas a la constitución finalmente se aprobaron en 1995, ese mismo año Ramírez fundó el partido Movimiento Renovador Sandinista (MRS), escisión del FSLN, y se presentó como candidato presidencial en las elecciones generales de 1996. El MRS quedó oficialmente en la sexta posición, al obtener el 0.44% de los resultados, con 7.665 votos a nivel nacional, ganando una alcaldía en el departamento de Carazo y un asiento en la Asamblea Nacional. Dora María Téllez, disidente sandinista y también fundadora del MRS valoró la votación como una victoria política, afirmó que el nuevo partido obtuvo un poco más de quince mil votos, pese a que, en algunos casos, las boletas desaparecieron y los votos no fueron sumados.
Tras estos comicios, Ramírez decidió retirarse de la primera línea, pero continuó marcando posición en la política de Nicaragua, siendo muy crítico con Daniel Ortega. En 1999 publicó sus memorias en Adiós muchachos, relato de su trayectoria partidaria, del entusiasmo de la revolución, de las contradicciones del FSLN en el poder y de su desafección del sandinismo. La tensión entre Ramírez y Ortega quedó bien reflejada en 2008, cuando durante el segundo mandato presidencial, el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) vetó al escritor como prologuista de la antología de Carlos Martínez Rivas (ver Controversias).
El 8 de septiembre de 2021 fue acusado por supuestos delitos de incitación al odio y lavado de dinero. por lo que el 9 de septiembre de 2021 el gobierno de Nicaragua presidido por Daniel Ortega firma una orden de detención contra él, que en ese momento estaba a punto de partir hacia España para iniciar una gira europea organizada por el Instituto Cervantes y la promoción de su novela Tongolele no sabía bailar. Una vez ya en España sufrió una recaída de una lesión cardiaca de la que había sido tratado anteriormente en EE. UU. y quedó convaleciente en el país, en el cual se declaró como exiliado.
En febrero de 2023 el Tribunal de Apelaciones de la Circunscripción Managua sentencia que Ramírez, junto con otras 93 personas entre las que se encuentran Gioconda Belli y Luis Carrión, son calificados de "traidores a la patria" y se les deshabilita para cualquier gestión o cargo público, ordenando la pérdida de la nacionalidad nicaragüense, por la oposición que han mantenido en contra de Daniel Ortega y el Frente Sandinista de Liberación Nacional.
El régimen de Ortega y Murillo en julio de 2023 confiscó la casa de Sergio Ramírez en Nicaragua en donde se encontraba la sede de la Fundación Luisa Mercado fundada en 2007 en memoria de su madre.
Escritor y periodista
Ramírez comenzó su carrera literaria como cuentista: su primer relato, El estudiante, lo publicó en 1960 en la revista Ventana, de León. Su primer libro, aparecido tres años más tarde, fue una recopilación de relatos, pero el siguiente, publicado en 1970, era ya una novela. A partir de entonces, ha ido alternando estos géneros con el ensayo y el periodismo. Su consagración internacional llegó en 1998, cuando ganó el Premio Alfaguara, con su novela Margarita, está linda la mar, que se basa en sucesos reales de la historia nicaragüense y es un ejemplo del movimiento de la Nueva Novela Histórica en Latinoamérica.
La relación entre la historia y la ficción es una constante principal en la obra novelística de Ramírez, que ha experimentado cambios significativos en su estilo de narrativa.
Ramírez –que en 1990 fundó La Quincena, publicación que saldría en Managua a lo largo de diez años– es columnista de varios periódicos alrededor del mundo, entre ellos, El País, de Madrid; La Jornada, de México; El Nacional, de Caracas; El Tiempo, de Bogotá y La Opinión, de Los Ángeles; La Prensa y la revista Magazine en Nicaragua. Dirige además la revista electrónica cultural centroamericana Carátula.
Ha sido profesor en la Universidad de Maryland de 1999 a 2000 y en 2001.
Desde 2013 preside el encuentro anual de literatura «Centroamérica cuenta», celebrado en Nicaragua y considerado el más importante festival literario de la región.
El 11 de noviembre de 2014 recibe el Premio Carlos Fuentes a la creación literaria en la lengua española por su obra al considerar que la misma conjuga "una literatura comprometida con una alta calidad literaria" describiéndole como “intelectual libre y crítico, de alta vocación cívica". Ese año es nombrado vocal del patronato del Instituto Cervantes, en representación de las letras y la cultura latinoamericanas.
En 2017 se le otorga el Premio Cervantes, convirtiéndose en el primer centroamericano en ganarlo. El 20 de abril de 2018 el escritor deposita en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes un legado que permanecerá guardado hasta el 5 de agosto de 2022. En 2021 recibe la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Controversias
A finales de 2008 durante el segundo mandato de Daniel Ortega, el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) vetó a Ramírez como prologuista de la antología de Carlos Martínez Rivas que el diario El País tenía previsto publicar en su colección dedicada a los grandes poetas en lengua española del siglo XX. Como respuesta, el diario español decidió retirar la antología.
El veto provocó la solidaridad de escritores e intelectuales latinoamericanos que firmaron un manifiesto de «protesta ante un acto de censura oficial». «Ningún gobierno puede arrogarse la potestad de vetar o prohibir la palabra de un escritor, y un acto semejante no puede calificarse sino de totalitario», sostuvo el texto, suscrito, entre otros, por Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Tomás Eloy Martínez y Ángeles Mastretta.