Trayectoria y contenido
A partir de 2022, publicó videos grabados en zonas urbanas caracterizadas por distintas problemáticas sociales, como criminalidad, consumo de drogas, pobreza y presencia de grupos organizados. Sus grabaciones incluyen recorridos a pie, registro del espacio público y conversaciones con residentes o transeúntes.
Medios de distintos países han reseñado su trabajo y han descrito su enfoque como un tipo de reportaje social orientado al registro en primera persona de contextos urbanos vulnerables o estigmatizados. En ese marco, se han planteado debates sobre los límites éticos de la exposición mediática de comunidades vulnerables y sobre la representación de dichas realidades en contenidos digitales.
Entre sus proyectos se encuentra la producción de un pódcast realizado en colaboración con la plataforma Podimo, concebido como un espacio de entrevistas y relatos en profundidad. El programa se centra en conversaciones con personas vinculadas directa o indirectamente con el mundo del crimen, así como en el análisis de realidades sociales marcadas por la exclusión, la violencia o la marginalidad.
También ha realizado diferentes grabaciones, investigaciones y reportajes en distintos países, entre ellos España, Argentina, Colombia, Brasil, Ecuador, Marruecos, Bulgaria y Estados Unidos, entre otros. Estos trabajos internacionales han permitido la recopilación de material audiovisual y sonoro en contextos culturales y sociales diversos, contribuyendo a una perspectiva comparativa de los fenómenos abordados en sus producciones.
Su labor se ha desarrollado principalmente en plataformas digitales, donde combina técnicas de comunicación multimedia con narrativas de carácter documental, centradas en la observación directa, el testimonio y el análisis social.
Polémica en Bolivia (2025)
En agosto de 2025, Zompichiatti se vio envuelto en una polémica tras la publicación de un video grabado en la zona del Plan 3000, en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), en el que se registraba el robo de teléfonos móviles a pasajeros de transporte público.
Tras la difusión del material, medios bolivianos informaron de una investigación de autoridades locales. En ese contexto, uno de los implicados en el hecho declaró ante la policía que el creador de contenido habría instigado el delito a cambio de dinero, versión que fue reportada por la prensa como parte de las diligencias en curso.
Zompichiatti declaró en redes sociales y a medios que, a raíz de la polémica, habría sido expulsado de Bolivia y se trasladó a Argentina. Algunos medios plantearon la posibilidad de que el video hubiera sido un montaje o una provocación para generar contenido viral, sin que se conocieran conclusiones oficiales públicas sobre esa hipótesis en el momento de las publicaciones citadas.