Inicios
Nació el 5 de marzo de 1942 en Bellavista, un barrio de Sevilla. Su padre era un empresario ganadero natural de Rasines (Cantabria), militante de Izquierda Republicana, que también militaba en el sindicato socialista Unión General de Trabajadores. Su madre era natural de Villarrasa (Huelva). La situación económica desahogada de la que gozaba su familia le permitió cursar el bachillerato en el colegio de los Padres Claretianos y, después, el preuniversitario en el Instituto San Isidoro, ambos en Sevilla. Posteriormente obtendría la licenciatura en Derecho en la Universidad de Sevilla. También estudió Ciencias Económicas en la Universidad de Lovaina (Bélgica), carrera que no terminó.
Durante su juventud militó en la Juventud Universitaria Masculina de Acción Católica (JUMAC), que poco después pasó a ser Juventud Estudiante Católica (JEC), y en las Juventudes Obreras Católicas, de inspiración socialcristiana. En 1962 se afilió a las Juventudes Socialistas, para incorporarse en la clandestinidad al Partido Socialista Obrero Español dos años después. En 1965 finaliza sus estudios de Derecho y en 1966 comienza a ejercer como abogado laboralista en Sevilla. En ese tiempo, entre 1965 y 1969, fue miembro del comité provincial del PSOE en Sevilla, de 1969 a 1970 del Comité Nacional y, a partir de 1970, figuró en la Comisión Ejecutiva, utilizando el alias de «Isidoro» en la clandestinidad. En 1971 fue detenido por haber participado en manifestaciones contrarias al régimen dictatorial de Francisco Franco.
En esos años se iniciaba un movimiento de renovación en las filas socialistas, cuando todo el PSOE interior y una parte del exilio intentaban desplazar a la dirección que encabezaba, desde el exilio, el secretario general Rodolfo Llopis, posición que acabaría triunfando en el Congreso de la UGT de 1971 y en el del PSOE de 1972. En este último, Llopis se niega a aceptar su destitución, provocando una ruptura en dos partidos: el PSOE histórico de Llopis (posteriormente, PASOC), y el PSOE renovado —con una dirección colegiada en el interior, uno de cuyos miembros era González—.
El Congreso de 1974 del PSOE, celebrado en la localidad francesa de Suresnes, habría de ser el de la ordenación de esa renovación, mediante la elección de un primer secretario. Un pacto entre el núcleo andaluz y el vasco, auspiciado por el Partido Socialdemócrata de Alemania, propiciaría la designación de Felipe González.
De acuerdo con Juan Antonio Andrade, doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Extremadura, la imagen proyectada por González, identificada con la clase media profesional de la época, marcaba un contraste con el grueso de la generación de políticos de la década de 1970, tanto franquistas como opositores.Durante la transición española representó al PSOE en la Platajunta, el organismo unitario de la oposición al régimen de Francisco Franco creado el 26 de marzo de 1976 e integrado por los partidos en la clandestinidad y por personalidades independientes. Felipe González, como secretario de coordinación del PSOE, y Enrique Múgica, su secretario de relaciones políticas, acusaron al coordinador general de la Platajunta, Antonio García-Trevijano, de beneficiarse de la dictadura de Francisco Macías Nguema en Guinea Ecuatorial durante el proceso de descolonización de ese país.
Ya en 1976, como representante del PSOE (todavía ilegal, como el resto de los partidos), es entrevistado por el Servicio Central de Documentación (SECED) para tomar pulso de sus intenciones políticas. Tras la legalización del partido en un segundo encuentro se gana el beneplácito del Servicio.
Después de las elecciones democráticas de 1977 se convirtió en diputado a Cortes y líder del partido mayoritario de la oposición, lo que repitió en 1979, convirtiéndose en alternativa de gobierno, al conseguir 121 diputados. Durante el gobierno de Adolfo Suárez, el general y vicepresidente Manuel Gutiérrez Mellado pidió a González que no debatiera el asunto de lo que supuso la Guerra Civil y la represión franquista hasta que los de su generación se murieran.
La idea de González —que el partido abandonara sus postulados marxistas y evolucionara hacia la socialdemocracia europea reformista— se saldó con una primera derrota de su tesis en el Congreso de mayo de 1979 ante el ala izquierda del PSOE, derrotado por un 62 % de los votos. Tras esto Felipe González terminaría por convencer al congreso del PSOE, y sus tesis fueron respaldadas en el Congreso Extraordinario de septiembre de ese mismo año.
Presidente de Gobierno (1982-1996)
Elecciones generales de 1982
Tras la victoria obtenida por el PSOE en las elecciones del 28 de octubre de 1982, en las que Felipe González obtuvo el 48.11 % de los sufragios y 202 diputados —siendo esta la primera mayoría absoluta de un partido en la democracia en España, además de ocupar la cifra más alta de diputados hasta la fecha—, fue elegido presidente del Gobierno español por el Congreso de los Diputados, y encabezó un Gobierno con Alfonso Guerra de vicepresidente. Este logro supuso que, por primera vez desde las elecciones generales de 1936, un partido de izquierdas iba a formar Gobierno. Además, según muchos historiadores, culminó el período conocido como la transición española, iniciándose la II legislatura.
1982
Es el primer año de gobierno del PSOE en España, después de la dictadura.
1983
Uno de los principales acontecimientos fue la expropiación de Rumasa.
1984
En 1984 se culminó la subasta de los Medios de Comunicación Social del Estado, tras la cual cerraron diarios no rentables, mientras que otros fueron privatizados y adquiridos por importantes empresarios, como Juan Pablo de Villanueva y Francisco Javier Moll de Miguel.
1985
El 12 de junio, se firmó en un acto solemne en el Palacio Real de Madrid el Tratado de Adhesión de España a la Comunidad Económica Europea (CEE). La incorporación efectiva de España en la CEE se produjo el 1 de enero de 1986.
También en este año se reunió en Madrid con el presidente estadounidense Ronald Reagan.
1986
El 31 de enero, González anunció la fecha del referéndum sobre la permanencia de la OTAN: el día 12 de marzo.
Elecciones generales de 1986
El PSOE volvió a obtener mayoría absoluta, aunque perdió 18 escaños y más de un millón de votos de los que obtuvo en 1982.
II legislatura
1987
Atentado terrorista de ETA en Hipercor, uno de los peores de la historia. Se celebran los primeros Premios Goya. En este año tuvieron lugar los Incidentes de Reinosa a causa de la reconversión industrial.
1988
El 14 de diciembre, las centrales sindicales Comisiones Obreras (CC. OO.) y Unión General de Trabajadores (UGT) convocaron una huelga general en protesta contra una importante reforma en el mercado laboral, abaratando el despido e introduciendo los contratos temporales para los jóvenes trabajadores (Plan de Empleo Juvenil). Se convirtió en una movilización general del descontento con la política económica del Gobierno socialista de Felipe González en su base social ante las continuas reformas en beneficio de la patronal. Con un seguimiento masivo (ocho millones de personas, el 90 % de la población activa de entonces, secundaron el paro), el país fue paralizado durante 24 horas, obligando al Gobierno a negociar con los sindicatos. Felipe González recibió su primer gran golpe político. La reforma prevista fue retirada y se incrementó el gasto social.
1989
El Consejo de Ministros decide conceder licencia a tres canales de televisión privados: a Tele 5, Antena 3 TV y Canal Plus.
Elecciones generales de 1989
El PSOE renueva la mayoría absoluta con 175 escaños, obteniendo Felipe González el respaldo mayoritario de los españoles por tercera vez.
III legislatura
1990
Un juez ordena la detención del tesorero del Partido Popular, Rosendo Naseiro, por presunto cohecho.
1991
Caso Guerra
A partir de ser nombrado Alfonso Guerra vicepresidente del Gobierno por Felipe González, se le acusó de beneficiar a su familia directamente. Juan Guerra era un desempleado que cobraba 28 023 pesetas (unos 150 euros) de prestación por desempleo y fue contratado a finales de 1989 por el PSOE para trabajar en un despacho oficial de la Delegación del Gobierno en Andalucía en calidad de asistente de su hermano. Sin embargo, el despacho era utilizado para actividades diferentes a las asignadas. Por ello Juan Guerra fue acusado y juzgado por los delitos de cohecho, fraude fiscal, tráfico de influencias, prevaricación, malversación de fondos y usurpación de funciones. Fue absuelto por el Tribunal Supremo respecto del uso del despacho de la Delegación del Gobierno en Andalucía.
Juan Guerra fue condenado en 1995 junto a su socio Juan José Arenas. El Tribunal Constitucional confirmó la sentencia en abril de 2001.
El escándalo Juan Guerra provocó la dimisión del vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra el 12 de enero de 1991.
Conferencia de paz sobre Oriente Próximo
Felipe González y su Gobierno organizaron en 1991 la Conferencia de Paz de Madrid, un intento de abrir el camino hacia la paz en Oriente Próximo entre Israel y los países árabes. A la cumbre asistieron delegaciones de Israel, Palestina (sin la presencia oficial de la OLP), Jordania, Egipto, Líbano, Siria, la Comunidad Económica Europea, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y los Estados Unidos. Por primera vez se habló del principio de «paz por territorio», por el que Israel podría ceder el control de los territorios ocupados desde 1967 a cambio del reconocimiento por parte del mundo árabe. No se logró ningún acuerdo, pero se considera la antesala de los acuerdos de Oslo de 1993-1995.
1992
1992 fue para España el año de las grandes celebraciones: los Juegos Olímpicos en Barcelona, la Exposición Universal de Sevilla y el quinto centenario del descubrimiento de América. Ambos acontecimientos, que se saldaron con un éxito indiscutible, situaron a España dentro del reducido círculo de naciones con reputación de solidez y modernidad. Pero, además, fueron de manera muy directa el motor de la modernización de las infraestructuras de esas dos ciudades, pero ello redundó en beneficio de toda España. Es el caso, por ejemplo, del tren de alta velocidad (AVE), que revolucionó el transporte ferroviario al unir a Madrid y Sevilla. En esta obra se invirtieron más de 400 000 millones de pesetas. También se suma a las obras de mejora de las comunicaciones por carretera, que dan un vuelco espectacular en esos años con la construcción de autovías que en número creciente atraviesan buena parte del país.