Alcalde de Madrid (2019-act.)
Primer mandato (2019-2023)
Tras alcanzar el PP un acuerdo de investidura en coalición con Ciudadanos y con el apoyo de Vox, Martínez-Almeida fue investido alcalde de Madrid el 15 de junio de 2019, durante la sesión constitutiva de la nueva corporación municipal.
Madrid Central
En campaña electoral, José Luis Martínez-Almeida propuso deshacer una de las medidas estrella de la anterior administración municipal, la zona de bajas emisiones Madrid Central. Siguiendo su promesa electoral, el 1 de julio suspendió el sistema durante tres meses, dejando de multar las infracciones. Grupos ecologistas como Greenpeace cortaron carreteras como signo de protesta. Una semana después un tribunal de Madrid reinstauró las multas, reactivando así el control de bajas emisiones a la espera de nuevas propuestas del pleno del Ayuntamiento de Madrid. Después de más de un año de batalla judicial, en julio de 2020, una sentencia judicial declaró Madrid Central ilegal, pero el gobierno municipal mantuvo las multas. Por tanto, daba la razón a la parte denunciante, el Partido Popular, de José Luis Martínez-Almeida, cuando estaba en la oposición, que se había opuesto fuertemente a la medida desde el principio y prometía derogarla en su programa y campaña electoral. José Luis Martínez-Almeida, después convertido en alcalde, aseguró en julio de 2020 que devolvería el dinero recaudado por la medida, pero finalmente se dispuso a cambiar la normativa para mantener la zona de bajas emisiones con otro nombre, Distrito Centro, y la única modificación de que equipara a los 15 000 comerciantes del área a los residentes y retrasa un año la limitación de acceso a los vehículos de mercancías con distintivo ambiental B y más de 3500 kilos de peso. Esto contradice lo que prometía cuando estaba en la oposición, cuando afirmaba que «ha perjudicado al comercio y no ha mejorado la calidad del aire». Cambiar la cartelería de Madrid Central se estima en 185 000 euros, según el borrador de la nueva normativa elaborada por el Ayuntamiento de Madrid y que entra en vigor en septiembre de 2021 con 2 meses de prueba sin multas.
Soterramiento de la M-30 en la zona del estadio Vicente Calderón
Almeida prometió en la campaña electoral soterrar la M-30 a su paso por el solar que dejó el estadio Vicente Calderón tras su demolición, para continuar así el proyecto de Madrid Río tal y como se planteó en un primer momento. Almeida y todos los concejales del Partido Popular se abstuvieron en la aprobación del proyecto de la anterior alcaldesa, Manuela Carmena, que apostaba por simplemente cubrirla, para no paralizarlo, pero reprendieron fuertemente el hecho que la M-30 se cubriese y no se soterrase. Finalmente, cuando Almeida llegó a la alcaldía, no cambió el proyecto de cubrición y descartó soterrar el tramo.
Destrucción de placas en recuerdo a los represaliados por el franquismo
Tras su llegada al cargo en 2019, José Luis Martínez-Almeida ordenó la retirada del monumento conmemorativo dedicado a las víctimas de la guerra civil española en el cementerio de La Almudena iniciado por el anterior gobierno municipal de Manuela Carmena, cuando le faltaba poco tiempo para ser terminado, y que incluía placas con los nombres de casi 3000 personas represaliadas por el Franquismo entre 1939 y 1944. En noviembre de 2020, se procedió a la destrucción de las lápidas con los nombres de las víctimas, lo que fue calificado por la Plataforma en Defensa del Memorial del Cementerio del Este como una «humillación de las víctimas del Franquismo en Madrid».
El Ayuntamiento del PP justificó esta acción alegando que el espacio conmemorativo no cumplía con las recomendaciones del Comisionado de Memoria Histórica, que sugería un reconocimiento imparcial a las víctimas de ambos bandos sin distinguir entre ellas. En su lugar, se optó por una inscripción general que decía: «El pueblo de Madrid, a todos los madrileños que entre 1936 y 1944 sufrieron la violencia por razones políticas e ideológicas y por sus creencias religiosas. Paz, piedad y perdón».
Esta decisión generó una fuerte oposición por parte de asociaciones de memoria histórica y familiares de las víctimas, que consideraron que la retirada de las placas representaba una forma de olvido y una falta de respeto hacia los represaliados. La Fiscalía General del Estado remitió a la Fiscalía de Madrid una denuncia presentada por una asociación de memoria histórica, en la que se acusaba al Ayuntamiento de posible prevaricación por el desmantelamiento del monumento.
Gestión de la pandemia de COVID-19
En la crisis sanitaria del COVID-19 recibió el apoyo de todos los grupos municipales del pleno del Ayuntamiento de Madrid. Su gestión contribuyó a su notoriedad y prestigio públicos. En el momento de restaurar la normalidad fue el primer político español en llegar a acuerdos de reconstrucción con la oposición.
Escándalo de las mascarillas
Ambos ofrecieron material sanitario al consistorio madrileño, incluyendo mascarillas, guantes y test rápidos, a precios inflados y con comisiones ocultas. El Ayuntamiento pagó aproximadamente 11 millones de euros por estos suministros, de los cuales Medina y Luceño se habían embolsado cerca de 6 millones en comisiones, Fiscalía Anticorrupción.
Luis Medina, aprovechando su condición de figura pública y su conexión con un familiar del alcalde José Luis Martínez-Almeida, facilitó el contacto entre Luceño y el Ayuntamiento. Según las investigaciones, Medina recibió un millón de euros por su intermediación, mientras que Luceño obtuvo más de cinco millones.
Durante el juicio, Medina admitió que no informó al Ayuntamiento sobre las comisiones que cobraría, argumentando que no tenía la obligación de hacerlo y que nadie se lo preguntó.
Tras el juicio, la Audiencia de Madrid les absolvió por estafa agravada al Ayuntamiento, pero condenó a Luceño por delito fiscal, por haber creado una sociedad con el propósito de evadir impuestos, y por falsedad documental, al haber fabricado un carnet del CNI, entre otros documentos.
BiciMAD
En 2020, los operarios del servicio denunciaban que no dan abasto para mantener las bicicletas, con menos plantilla, más estaciones y más demanda. Desde la llegada a la alcaldía de José Luis Martínez-Almeida en junio de 2019, las incidencias aumentaron considerablemente y la disponibilidad de bicicletas bajó enormemente.
En 2022, el gobierno de José Luis Martínez-Almeida anunciaba la inversión de 48,8 millones de euros, de los que 30 corresponden a los fondos europeos Next Generation EU, adjudicados por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Con ello se pretende extender el servicio a todos los distritos de la ciudad, así como su renovación integral, con una nueva App, nuevas bicicletas, nuevas tarifas y la renovación integral de todas las estaciones bases, durante un periodo de aproximadamente un año en el que deben convivir el nuevo y el viejo sistema, hasta completar la actualización el primer semestre de 2023, cuando el servicio contará con 611 estaciones base y 7500 bicicletas en los 21 distritos de la ciudad.
Privatización de aparcamientos públicos
Durante el mandado de José Luis Martínez‑Almeida, el Ayuntamiento de Madrid ha privatizado varios aparcamientos subterráneos que hasta entonces reportaban beneficios a la gestión pública. En la plaza del Carmen, junto a la Gran Vía, el Ayuntamiento privatizó un aparcamiento municipal que según estudios de técnicos podría haber generado unos 18 millones de euros para las arcas municipales a largo plazo, renunciando así a esos ingresos. Se privatizaron equipamientos rentables como los aparcamientos de Velázquez, Luna‑Tudescos y Santa Ana. Aunque generaban ingresos consistentes, fueron cedidos a empresas privadas que ahora gestionan esos espacios bajo concesiones, mientras la EMT retuvo solo los aparcamientos menos rentables. El aparcamiento de la plaza de las Cortes, junto al Congreso de los Diputados, fue adjudicado a la UTE Empark‑Edhinor, con ofertas para abonados residentes de apenas 1 € al mes. Un precio muy por debajo del mercado —entre 180 y 250 €/mes— lo que dificultó ingresos públicos significativos.
Almeida también promovió la construcción y concesión de dos aparcamientos subterráneos junto al estadio Santiago Bernabéu, y conectados a este mediante un túnel, para su explotación durante 40 años por parte del Real Madrid y otras empresas. Se estimaba una facturación total de unos 561,5 millones de euros, mientras que el Ayuntamiento recibiría apenas un canon anual muy bajo —150 000 €— que subiría un 1 % cada año. Sin embargo, en mayo de 2024, un juzgado contencioso‑administrativo anuló esa concesión al considerar que no justificaba interés público, beneficiaba al club privado y incumplía el planeamiento urbanístico. En septiembre de 2024, ese mismo tribunal ordenó la suspensión de las obras de los parkings para evitar daños irreversibles mientras se resuelve el litigio, debido a la tala de árboles, aumento de tráfico y contaminación asociados al proyecto.
Privatización de Naviluz
Naviluz, el servicio de autobús que recorre las calles iluminadas con motivo de la Navidad en Madrid, comenzó en 2016 como un servicio público barato de 2 euros, gestionado por la EMT, bajo la alcaldía de Manuela Carmena, y fue un éxito inmediato. Almeida, tras su llegada al Ayuntamiento en 2019, privatizó el servicio, justificándolo en que los autobuses de la EMT eran más contaminantes, el coste de la explotación pública era más caro y las tarifas serían las mismas que el año anterior (4 €): «Vuelve Naviluz con menos emisiones, menos coste y las mismas tarifas». Desde entonces, Madrid City Tours, Julià Travel y Alsa son las empresas privadas que han ofrecido el servicio, primero mediante concesión pública, hasta 2022, luego sin concurso, lo que ha hecho que los precios se disparen progresivamente desde los 2 euros en 2016 hasta 15 euros por billete en 2025, un aumento del 750 % desde su inicio. Desde 2022, tras el fin de la concesión, Alsa se quedó con el derecho a explotar la marca Naviluz, pese a que legalmente la marca pertenece a la EMT hasta 2027.
Calle 30 Natura
El Ayuntamiento de Madrid de José Luis Martínez-Almeida lanzó en 2023 un proyecto piloto de instalación de jardines verticales en los laterales de la M-30, llamado Calle 30 Natura. Se realizó en 400 m de esta vía entre las glorietas de Mariano Salvador Maella y de Nueva Zelanda con una inversión de 3,8 millones de euros. El proyecto tiene por objetivo reducir las emisiones de CO2, amortiguar el efecto isla de calor, reverdecer la ciudad, luchar contra los grafitis no autorizados y hacer el trayecto más agradable a la vista. La instalación cuenta con sensores para conocer el impacto de la infraestructura en el entorno urbano y la contaminación, así como comparar los datos de CO, CO2, NO, NO2 y PM con los de otras áreas.
Segundo mandato (2023-act.)
Fue reelegido como candidato del PP a la alcaldía de Madrid de cara a las elecciones municipales del 28 de mayo de 2023. En dichas elecciones el PP consigue pasar de 15 concejales a 29, el número justo para la mayoría absoluta en el pleno del Ayuntamiento de Madrid (57 concejales). Supone el mejor resultado electoral del PP desde las elecciones de 2011. Almeida conformó su nuevo gobierno el 17 de junio, el cual será del PP en solitario, sin necesitar de ninguna otra formación.
Carril bici del paseo de la Castellana
En diciembre de 2019, Vox elevó al Pleno del Ayuntamiento de Madrid una propuesta para que se construyera el carril bici del eje Prado-Recoletos-Castellana en ese mandato (2019-2023), una propuesta que fue aprobada por unanimidad con el apoyo del PSOE. Este carril bici forma parte de los Acuerdos de la Villa de 2020, suscritos por todos los partidos políticos con representación en el Pleno del Ayuntamiento, e incluido también en el programa electoral del Partido Popular (PP). A pesar de los compromisos previos, cuatro años y medio después, solo se ha completado el tramo entre Plaza de Castilla y Nuevos Ministerios. Este tramo no alcanzó las expectativas de contar con 4000 usuarios diarios ni de reducir el 10 % del tráfico, aunque su uso aumento un 27 % entre enero y julio de 2024. El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, aseguró en verano de 2024 que «cumplirán con los compromisos» y que el siguiente tramo, entre Nuevos Ministerios y la glorieta de Emilio Castelar, «está en redacción y una vez que se finalice la redacción y se apruebe el proyecto, se licitará la ejecución de ese segundo tramo». Pese a ello, 6 años después, todavía no había salido a licitación en verano de 2025 y la construcción está paralizada. Martínez Vidal, el concejal de Vox que denunció la paralización en la comisión del ramo, defendió que Madrid necesita más infraestructura para bicicletas, sin renunciar al vehículo privado y que el PP tiene la oportunidad de liderar en temas como el ecologismo y la movilidad sostenible, áreas en las que, según él, no debería prevalecer la ideología de izquierda.