Marta Domínguez Azpeleta (Palencia, 3 de noviembre de 1975) es una exatleta española, que compitió en las especialidades de medio fondo y fondo (1500, 2.000, 3000, 5.000 y campo a través) y fue dos veces campeona de Europa de 5.000 metros en Múnich 2002 y Gotemburgo 2006.
Como consecuencia de una serie de irregularidades en su pasaporte biológico, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) la sancionó en noviembre de 2015 con tres años de inactividad deportiva oficial y le retiró sus resultados conseguidos entre el 5 de agosto de 2009 y el 8 de julio de 2013. En consecuencia, le fue revocado su título de campeona del mundo de 3000 metros obstáculos conseguido en el Mundial de Berlín 2009 y el subcampeonato del Europeo de 2010.
Formó parte del grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Palencia entre 2003 y 2007. En noviembre de 2011, fue elegida senadora del Partido Popular por Palencia, pasando a ser la portavoz popular de Educación y Deporte en la cámara alta entre 2011 y 2015.
En el 2016 oposita al Cuerpo Nacional de Policía. Tanto en su escala básica como en la ejecutiva con una puntuación de 9,33 en las pruebas físicas.
Implicación en una red de dopaje
El 9 de diciembre de 2010 fue detenida por la Guardia Civil dentro de una investigación sobre dopaje denominada Operación Galgo, en la que también se vieron implicados su entrenador y el médico Eufemiano Fuentes. Tras prestar declaración, quedó en libertad con cargos. Según fuentes de la investigación, se encontraron en su casa medicamentos y documentación vinculados con la red desarticulada (de la que hubo 14 detenidos entre médicos deportivos, farmacéuticos, entrenadores, representantes y deportistas de élite), a la que se imputó un delito contra la salud pública.
Al día siguiente, la Real Federación Española de Atletismo la suspendió cautelarmente como Vicepresidenta, cargo al que no volvió.
Según se informó en días posteriores, la Unidad Central Operativa de la benemérita venía realizando un seguimiento a la atleta desde abril, período durante el cual recabó fotografías y conversaciones telefónicas que la vinculaban con la red. Por su parte, la deportista, en unas primeras declaraciones escritas realizadas cuatro días después de su detención, afirmó que en el registro efectuado en su casa no se habían encontrado sustancias prohibidas.
En el mes de abril, tras los resultados negativos en los análisis realizados por la Agencia Española del Medicamento, la Agencia Estatal Antidopaje y el laboratorio de Colonia, la juez de la 'operación Galgo', Mercedes Pérez Barrios, archivó el caso por suministro de sustancias dopantes, exculpando a Marta Domínguez de una de las acusaciones que existían en su contra (se mantenían las imputaciones por un presunto delito fiscal y por, supuestamente, haber suministrado sin receta y administrado un fármaco a otro deportista).
A mediados de mayo, la juez dictó un auto que incluía la anulación de las escuchas telefónicas practicadas por la Guardia Civil a la atleta.
En julio, la juez Mercedes Pérez Barrios, exculpó a la atleta tanto del cargo de dopaje, como del de suministrar sin receta fármacos a su compañero de entrenamientos libres Eduardo Polo.
Finalmente, en noviembre, la juez archivó la causa contra la atleta por Delito Fiscal, haciéndose referencia en el auto a una «reprochable infracción tributaria». Por lo demás, en el escrito judicial quedó indicado también que «lo que se pone de manifiesto son las sospechas de que Marta Domínguez fuese consumidora de sustancias prohibidas en el deporte, lo que daría lugar a una sanción en dicho ámbito, pero nunca a una imputación penal».
El 21 de mayo de 2013 se hizo público que la Federación Internacional de Atletismo le abría expediente por dopaje, esta vez basado en el estudio de su «pasaporte biológico» durante varios años. En octubre, en un documento de la IAAF se pedían cuatro años de sanción para la atleta. En marzo de 2014, la Federación Española de Atletismo, absolvió a la atleta en relación con este asunto; con todo, IAAF decidió seguir adelante con el caso y llevarlo ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). A principios de septiembre de ese mismo año, un juzgado de Palencia decretó que IAAF no utilizase los datos biológicos obtenidos en los análisis de sangre de la atleta hasta que no hubiese una resolución definitiva del proceso de protección de datos planteado por Domínguez.
En noviembre de 2015, el TAS reconoció su dopaje deportivo, sancionándola con tres años de suspensión, y anuló los resultados obtenidos por la atleta entre el 5 de agosto de 2009 y el 8 de julio de 2013, por lo que retiró su oro en los mundiales de Berlín y la plata de los europeos de Barcelona, entre otros resultados. En consecuencia, el 8 de febrero de 2016, le fue retirada su condición de deportista de alto nivel por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD).