Arkyne Technologies
El 27 de octubre de 2015, Pablo Vidarte fundó la compañía tecnológica Arkyne Technologies. El objetivo de la compañía fue servir como vehículo legal para el desarrollo de productos tecnológicos desde su desarrollo hasta su producción. El primer proyecto de la empresa se llamó Geoo, dentro de la industria de los dispositivos de geolocalización. El proyecto fue lanzado con un prototipo exitoso, pero fue cambiado más tarde por un rápido y brusco crecimiento de grandes compañías en el sector y una reciente invención para generar electricidad a partir de sistemas naturales por medio de baterías biológicas en el exterior. Este concepto, desarrollado por la empresa, pivotó su modelo de negocio. Después de un periodo de desarrollo temprano, Pablo Vidarte, y el resto de los miembros de la entidad en aquel momento, decidieron llamar al proyecto como Bioo, siendo su primera empresa biotecnológica.
Bioo
En 2016, después de un año de investigación y desarrollo, Bioo fue finalmente fundado como un proyecto para el desarrollo de biotecnologías aplicadas, como la generación de electricidad a partir de ecosistemas naturales. Basado en investigaciones alrededor del mundo relacionadas con la tecnología de celdas de combustible microbianas aplicadas a tratamientos de agua, Vidarte y su equipo desarrollaron una serie de prototipos de reactores biológicos. Estos, eran capaces de obtener energía de la descomposición orgánica de sustancias basadas en carbono encontradas en el sustrato de zonas naturales, sin dañar ningún ser vivo en el proceso. El primer obstáculo de la compañía fue la capacidad de replicar estas baterías biológicas en volúmenes industriales después de tener que detener el envío de sus primeros conceptos de productos. Estos primeros reactores requirieron un alto mantenimiento y fueron solo capaces de ser producidos individualmente después de un desarrollo previo en laboratorio. Vidarte y su equipo hicieron una primera ronda de financiación enfocada en el desarrollo de la estandarización de un modelo de replicación industrial de sus reactores. Esta ronda consistió en 311.000€ de inversores privados y una empresa biotecnológica centrada en biocombustibles y química verde. Después de un año, el objetivo fue logrado y sus baterías estaban listas para el siguiente desarrollo de escalado.
Estas baterías, no solo fueron capaces de generar energía para la activación de puntos de luz, sino que producían agua como subproducto al liberar iones de hidrógeno que eran combinados con el oxígeno exterior, ahorrando grandes cantidades en irrigación. Por otro lado, eran capaces de compensar temperaturas altas y frías una media de 4 grados por medio de una optimización en su aislamiento y capacidad de transpiración que, junto al efecto de isla de calor, hacía posible grandes impactos en edificios. Esto hacía que se dieran ahorros muy significativos en climatización, haciendo posible que sus dispositivos compitieran contra zonas verdes, ofreciendo el único sistema en el mundo capaz de crear un retorno de la inversión de una zona verde. La compañía se centró en dos líneas de negocio originales mientras mantenía el área de investigación y desarrollo: la línea urbana y la agrícola. Ambas estaban dirigidas a la aplicación de su tecnología en una mayor escala. Dentro de la línea urbana llegó a lanzar varios productos enfocados en el lanzamiento de aplicaciones en sectores más específicos con las bases de la tecnología, incluyendo baterías biológicas dispuestas como paneles bajo el suelo para optimizar zonas verdes. "El objetivo de estas líneas era crear un mundo biotecnológico, empezando desde la ciudad al campo, pero aun más importante, es crear una consciencia global sobre la tecnología y sus aplicaciones". Dentro de la línea urbana, además de instalaciones a gran escala, creó una sublínea educativa y una de estilo de vida para aplicaciones del hogar para llevar la biotecnología más allá del ámbito estrictamente urbano. A su vez, la compañía llegó a desarrollar múltiples biotecnologías adicionales, incluyendo la transformación de plantas vivas en interruptores biológicos para aplicaciones en domótica.
Filosofía y Trabajo
Vidarte fue el escritor del libro: "Una Nueva Tierra. Aquel que vivió mil vidas", y el creador del movimiento Trascentista, una filosofía filantrópica basada en los avances futuros de la sociedad. La filosofía de Vidarte está basada en la física actual, así como la biología y comportamientos sociológicos en una escala de tiempo ampliada. Se mantiene en una línea transhumanista hacia la evolución artificial y la lucha contra la vejez con un desarrollo en la recuperación de información y la negación del abandono del mundo biológico. Su filosofía también sostiene el desarrollo de una democracia directa por medio del uso de tecnologías actuales. Otras influencias de su filosofía fueron Elon Musk, Dr. Yuval N. Harari, Millenium Project, y la Singularity University.