Creación de la PAH
Participó en 2006 en el movimiento V de Vivienda y en el Taller contra la Violencia Inmobiliaria. En 2009 Ada Colau fue una de los organizadores de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en Barcelona, que aglutinó a varios movimientos relacionados con esta problemática social, centrándose en la deuda hipotecaria y los desahucios, y reivindicando la dación en pago. La creación, de manera asamblearia, de distintas plataformas de afectados por las ejecuciones hipotecarias, ante el impago de las deudas contraídas por los bancos, se extendió por toda España. Cuando posteriormente los desalojos se comenzaron a multiplicar, la PAH lanzó, en noviembre de 2010, la campaña Stop Desahucios. El Movimiento 15-M y la plataforma Democracia Real Ya en 2011 ayudaron de manera decisiva a divulgar las reivindicaciones de las distintas plataformas, además de colaborar activamente, muchos de sus miembros en la campaña Stop Desahucios.
En el transcurso de 2012, Ada Colau adquirió notoriedad mediática en España como la principal representante y portavoz de los afectados por las hipotecas, aunque paradójicamente nunca se ha hipotecado. En 2007 okupó, junto otros activistas, un edificio privado para denunciar el acoso inmobiliario de unos inquilinos al que denominaron Espai Social Magdalenes (actualmente es el hotel Catalonia Magdalenes). Los pisos fueron desalojados en abril de 2010 por la policía autonómica. Posteriormente ha vivido de alquiler.
Es coautora del libro Vidas Hipotecadas, publicado originalmente en catalán y editado en castellano en junio de 2012.
Iniciativa legislativa popular por la vivienda digna
En febrero de 2013, Ada Colau fue la encargada de presentar en nombre de la PAH, del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de otros movimientos sociales, una iniciativa legislativa popular en el Congreso de los Diputados, para que se elaborase una nueva legislación en materia hipotecaria. La ILP, avalada con 1 402 845 firmas de ciudadanos, contenía una proposición de ley para la regulación de tres aspectos fundamentales: la dación en pago como fórmula preferente para la extinción de la deuda contraída con el banco por vivienda habitual; la moratoria de todos los desahucios por ejecución hipotecaria de viviendas habituales, y la ampliación del alquiler social de las viviendas en manos de los bancos.
El 5 de febrero de 2015, Ada Colau defendió personalmente las propuestas contenidas en la ILP de la PAH ante la Comisión de Economía del Congreso. Una semana después, en virtud del voto unánime de los diputados, los grupos parlamentarios admitían a trámite la ILP para su estudio y eventual debate. Tras conocer la decisión del pleno de la Cámara, Colau declaró que la aprobación a trámite de la ILP sobre la dación en pago era «una victoria ciudadana y no de ningún partido». Asimismo, reclamó que el contenido de la ILP no se viera «pervertid[o] ni descafeinad[o]» durante su tramitación parlamentaria. En una entrevista en el diario Público, Colau manifestó que «votar cada cuatro años es totalmente insuficiente» y que «los desahucios son uno de los actos más violentos que existen».
Durante el trámite, el 14 de marzo de 2013, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó que las leyes españolas sobre desahucios no garantizan a los ciudadanos una protección suficiente frente a cláusulas abusivas en las hipotecas y vulneran la normativa comunitaria. Según la sentencia, el juez podrá paralizar los desahucios en cumplimiento de la normativa comunitaria indicada. Para la PAH «la sentencia es un respaldo al contenido de la Iniciativa Legislativa Popular, cuyas medidas se habían cuestionado por su carácter retroactivo. A la luz de la doctrina del TJUE, la retroactividad es una necesidad, no sólo una posibilidad reconocida en la Constitución. Una necesidad ya que plantea la nulidad de las ejecuciones hipotecarias realizadas desde el año 1993, fecha de la Directiva en la que se basa la sentencia para declarar ilegal el procedimiento español. No puede sostenerse que una persona sea condenada a pagar una deuda perpetua derivada de un procedimiento ilegal».
Finalmente, en nombre de la PAH, Ada Colau anunció la retirada simbólica de la ILP, después de que el Partido Popular aprobara una ley que, de acuerdo con la PAH, vulneraba el “espíritu” y las “demandas” que habían presentado, enfrentándose así a la voluntad popular en el ámbito nacional.
I mandato (2015-2019)
El 24 de mayo de 2015 encabezó la lista electoral de Barcelona en Comú a las elecciones municipales de la ciudad condal, logrando una histórica victoria con 11 concejales y 176.612 votos (el 25,21 % del total), frente a la candidatura de CiU encabezada por el alcalde Xavier Trias. Tras su histórica victoria, al presentarse por primera vez a unas elecciones, fue investida en el cargo de alcaldesa el 13 de junio de 2015 con el voto favorable de BComú (11), ERC (5), PSC (4) y de un concejal de la CUP. Ada Colau se convertía así en la sexta alcalde desde la restauración de la democracia y en la primera alcaldesa de la historia de la ciudad.
Desde su elección como alcaldesa de Barcelona, la figura de Colau ha estado relacionada con diversas polémicas en relación con la monarquía (retirada del busto de Juan Carlos I del Salón de Plenos), la religión (la defensa del poema que cerró la entrega de premios Ciudad de Barcelona, que recibió críticas por "ofensivo" y "blasfemo"), los empresarios (moratoria para frenar los hoteles en la ciudad) y las fuerzas armadas (Colau declaró la presencia de los militares en el Salón de la Enseñanza de Barcelona como «no grata»).
Al cumplir un año de su mandato, las promesas electorales se enfrentaron a la realidad. Pese a centrar su programa en el acento social y una imagen austera no pudo bajarse el sueldo, como había prometido, pues la oposición no lo permitió. Colau y sus concejales destinaron, no obstante, parte del salario a entidades sociales. Proclamó que Barcelona dejaba de optar a los Juegos Olímpicos de Invierno. Durante la campaña electoral, anunció que Barcelona dejaría de destinar cuatro millones de euros al año al gran premio de Fórmula 1 de Montmeló, luego se retractó y mantuvo la mitad de la subvención. En la misma campaña, anunció 30 guarderías en cuatro años, con una inversión de 100 millones de euros. Al final, solo se estimó posible hacer 10 de las cuales 4 ya estaban anunciadas, con un presupuesto de 19,8 millones.
Durante el Mobile World Congress de 2016 se enfrentó a los trabajadores del metro que anunciaron huelga durante su celebración. Colau desveló públicamente la nómina media de la plantilla del metro para justificar su negativa a subir los salarios.
El Consistorio de Colau se ha volcado en las zonas menos favorecidas de la ciudad, como el eje del Besós, ha triplicado las ayudas a familias que reciben una beca de comedor y abierto cuatro oficinas de pobreza energética. Creó la Unidad contra la Exclusión Residencial (UCER), que ha detenido medio millar de desahucios; no obstante no ha podido frenar los precios de los alquileres, ajeno a su competencia, que es un problema acuciante en la ciudad. El Consistorio también ha conseguido la cesión voluntaria de viviendas vacías de bancos y entidades financieras, una medida no exenta de amenazas con sanciones, imponiendo 13 multas a grandes tenedores de vivienda por prácticas punibles.
En septiembre de 2016 el Consistorio de Colau lanza un primer proyecto «supermanzana» para Barcelona, en el barrio de Poblenou, como laboratorio de pruebas para experimentar una nueva configuración en la movilidad en la ciudad dando prioridad al peatón y los ciclistas. La iniciativa recibió alabanzas internacionales, sin embargo suscitó reproches de expertos que alertaban de un especulativo encarecimiento de la zona y quejas vecinales que consideraban perjudicaba sus intereses. Se creó la Plataforma d'afectats per la superilla que organizó una consulta ciudadana con participación de 1739 personas que se manifestaron mayoritariamente contra el proyecto tal y como lo estaba aplicando el Consistorio. El Ayuntamiento ignoró las alegaciones de los afectados, y el gerente de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Jordi Campillo, defendió que la «prueba piloto» de la supermanzana había concluido con éxito descartando que Colau se reuniese con la plataforma. La plataforma decidió recurrir a la vía judicial, alegando por su parte que la supermanzana del Poblenou es «contraria a la legislación vigente» en materia de urbanismo y de movilidad.
El gobierno municipal de Ada Colau, desde buen principio, ha mantenido choques y reproches con el Gremio de Restauración por la aplicación de nuevas ordenanzas en materia de terrazas que según el gremio afectaba más a los pequeños empresarios. Un pulso que mantuvo durante más de dos años, llegando a un acuerdo para flexibilizar la ordenanza a finales de 2017.
En un evento organizado por Podemos en junio de 2016 en Madrid, Colau declaró haber sufrido acoso ya siendo alcaldesa. El episodio tuvo lugar en un encuentro de personas del mundo judicial al que la alcaldesa acudió como representante del Ayuntamiento de Barcelona: «Vinieron dos hombres y haciéndose los simpáticos me preguntaron si tenía novio y que estaba muy buena y que si podíamos hacer alguna cosa». En la entrega del XII Premio 25 de noviembre en novimebre de 2017, también narró cómo en dos momentos de su vida se sintió en riesgo de ser violada.
En noviembre de 2017 Colau y Barcelona en Comú rompen el pacto de Gobierno que mantenían con el PSC, en protesta por la aplicación del artículo 155 de la Constitución española. Las dificultades del Ayuntamiento para sacar adelante grandes proyectos y la falta de apoyos de otras fuerzas políticas derivaron en polémicas como la suscitada en el tema de la vivienda después de que el Consistorio impulsase la creación de pisos sociales prefabricados.
A finales de febrero de 2018 la alcaldesa fue objeto de polémica al no acudir al recibimiento de las autoridades a Felipe VI en la inauguración del Mobile World Congress.
La alcaldesa participa en la huelga del 8 de marzo de 2018 asegurando que «o se escucha a las mujeres o nos encargaremos de que la economía se pare y las cosas comiencen a cambiar». Según declaró, la jornada puede marcar «un punto de inflexión». El Ayuntamiento de Barcelona ha aumentado considerablemente el gasto social bajo el mandato de Colau; sin embargo, las políticas en vivienda social han sido objeto de polémica por medidas como la utilización de contenedores o habitáculos prefabricados. El turismo en la ciudad condal cayó un 10 % en beneficios en el último trimestre de 2017 y un 5,5 % en visitantes internacionales, quienes representan un 80 % del total.