Elecciones a la presidencia del F. C. Barcelona en 2010
El 11 de mayo de 2010 Sandro Rosell presenta su precandidatura a la presidencia del F. C. Barcelona con el lema 'Tots som el Barça' (Todos somos el Barça). Su propuesta para las elecciones a la presidencia del F. C. Barcelona se fundamentan en mejoras sustanciales en las áreas económica, patrimonial y social.
Alguna de las claves más destacadas de su precandidatura son que "los socios son los únicos y auténticos propietarios del club", "crear un Espacio Barça que esté abierto los 365 días del año a los socios del club, acabar las instalaciones de la Ciudad Deportiva Joan Gamper, recuperar los terrenos situados en la ciudad deportiva, impedir la venta del total de los terrenos del Miniestadi", "gestión más transparente y mayor austeridad en tiempos de crisis". Los valores de la propuesta de Sandro Rosell y su equipo proponen son austeridad, independencia, solidaridad, armonía, socios, patrimonio y excelencia deportiva. La campaña electoral estuvo marcada por los reproches y acusaciones entre los candidatos. Ante el fichaje de David Villa, en plena campaña, Rosell expresó sus sospechas de que pudiera ser un fichaje electoralista y argumentó que con él de presidente hubiese salido mucho más barato. Más tarde se supo que por aquel entonces tenía contactos con Fernando Torres, patrocinado por Nike. Su candidatura triunfó con un porcentaje del 61,5% de los votos, siendo el presidente más votado de la historia del club.
A pesar de negarlo repetidamente durante la campaña electoral de 2010, en 2013 se hicieron públicos los documentos que confirmaban que Sandro Rosell firmó, durante la campaña electoral que le llevó a la presidencia del Barça, un acuerdo con los Boixos Nois y otros grupos de animación del club para crear una grada de animación. La Conselleria de Interior de la Generalitat anunció que estudiaría abrir un segundo expediente al Barça por la venta de entradas de manera directa o indirecta a grupos violentos para partidos en el Camp Nou.
Presidente del F. C. Barcelona (2010-2014)
Sandro Rosell inició su mandato como 39.º presidente del F. C. Barcelona el 1 de julio de 2010. Josep Maria Bartomeu fue en su mandato vicepresidente deportivo, Jordi Cardoner Casaus, vicepresidente social, Carles Vilarrubí Carrió, vicepresidente institucional, Xavier Faus y Santasusana, vicepresidente económico, Toni Freixa, portavoz, y Susana Monje y Gutiérrez, tesorera. Entre las primeras decisiones que tomó su junta, estuvo la rebaja de Johan Cruyff en "miembro de honor" ya que los estatutos no prevén la figura de presidente de honor, dejando la decisión final para la siguiente asamblea de Socios compromisarios. Esa decisión provocó la dimisión inmediata de Johan Cruyff como presidente de honor y la devolución ante las cámaras del pin que le honraba como tal. Además de ser el principal responsable de la marcha de Josep Guardiola.
Antoni Rossich fue nombrado director general del club, en sustitución de Joan Oliver, director general corporativo durante los anteriores dos años.
Sandro Rosell denunció irregularidades económicas en la caja fuerte del club en el ejercicio (2009-2010), último de la presidencia de Joan Laporta. Sin embargo, en febrero de 2013 la fiscalía superior de justicia de Catalunya archivó las diligencias de la investigación al no encontrar ningún indicio de delito durante los años en que Laporta estuvo al frente del club (2003-2010).
En el ámbito económico, la decisión más importante de la presidencia de Rosell fue el patrocinio de Qatar Foundation y Qatar Airways de la camiseta del primer equipo del club. El Fútbol Club Barcelona ingresó unos 30 millones de euros por ese patrocinio.
En el ámbito social, Rosell se ha distinguido por su rupturismo con la anterior directiva. Haciéndose eco de una noticia publicada en el diario Marca en la que el presidente de la Junta de Extremadura Guillermo Fernández Vara aseguraba haber sido insultado por Joan Laporta (a raíz, en caso de ser cierta la acusación, de un artículo escrito por Fernández Vara dos meses antes en Marca atacando al presidente barcelonista), su primera acción como presidente fue visitar al presidente extremeño para pedirle perdón por los supuestos insultos. Asimismo, retiró a Johann Cruyff de su cargo de presidente honorífico al no contemplarse este cargo en los estatutos del club. Siguiendo en su línea rupturista, recuperó para el filial el nombre de Barcelona B, retirando la denominación FC Barcelona Atlètic, usada entre 1974 y 1991 y nuevamente desde 2008 por el filial blaugrana.
Con la idea de recuperar patrimonio, como así prometió el presidente Sandro Rosell en las elecciones de julio de 2010, el club pagó cuatro millones de euros para recuperar una parcela de 18 000 m², situada dentro de la ciudad deportiva de Sant Joan Despí, vendida por Joan Laporta en enero de 2010 a la sociedad MCM Renting especializada en la reforma y estilismo de fachadas. Dicha empresa, que también construye la nueva Masía. También, la junta de Sandro Rosell pudo paralizar la recalificación de los terrenos del Miniestadi.
En lo deportivo, unido a la renuncia de Txiki Begiristain (reemplazado por Andoni Zubizarreta y Narcís Julià), se prescindió también de los servicios de José Ramón Alexanko, encargado del fútbol base, que fue sustituido por Guillermo Amor y Albert Puig. Se fichó a dos nuevos jugadores: el brasileño Adriano Correia y el argentino Javier Mascherano, procedentes del Sevilla y del Liverpool respectivamente.
En 2010 se renovó como entrenador por un año a Pep Guardiola y el contrato se volvió a renovar por otra temporada. Pero las desavenencias del entrenador con Rosell fueron cada vez mayores hasta el punto de que Guardiola abandonó el club en 2012 pidiendo a Rosell y a su junta directiva que lo dejaran en paz. Un año más tarde, el propio Guardiola denunció a Rosell por haber incumplido ese pacto.
El 23 de enero de 2014, Sandro Rosell renunció a su cargo por la admisión a trámite del juez Ruz de la querella por apropiación indebida en modalidad de distracción y por simulación contractual en el traspaso de Neymar. Por ello fue acusado de presunto blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, por lo que fue detenido por la Guardia Civil. Desde el 25 de mayo de 2017 hasta el 27 de febrero de 2019 estuvo encarcelado en la prisión de Soto del Real de manera preventiva. El 24 de abril de 2019, la Audiencia Nacional le absolvió de todos los cargos junto a otros cinco acusados.
Sandro Rosell, tras la absolución, ha demandado al Estado español por responsabilidad patrimonial y reclama cerca de 30 millones de euros para resarcirse por haber estado en prisión preventiva durante casi 2 años. El expresidente del Barça pretende que sean los profesionales (jueces, policías y fiscales) que intervinieron en su caso los que afronten la reclamación. En concreto su petición supone 28.062.950 por las pérdidas de sus negocios al entrar en prisión, 200.000 euros por daño psicológico, 405.000 por lastrar su reputación y 320.000 por daño afectivo. Además, Rosell ha interpuesto una querella por prevaricación contra la jueza Carmen Lamela, quien revocó en 13 ocasiones la petición de anular la prisión preventiva.